Dos policías de Villaviciosa, expedientados por pegar a dos estudiantes

La alcaldesa, Nieves García Nieto, ha suspendido de empleo y sueldo a los denunciados

Nuevo caso de supuestos malos tratos por parte de la Policía Local de Villaviciosa de Odón. Dos jóvenes del municipio, ambos de 24 años, han denunciado a dos agentes que, según su escrito, comenzaron a pegarles tras sacarles violentamente del vehículo. Después, les arrojaron contra el capó del coche y les exigieron que sacaran todos sus efectos personales. Cuando uno de los agredidos pidió el número de placa a un policía, éste le propinó un fuerte puñetazo en un ojo. La alcaldesa, Nieves García Nieto (PP), ha suspendido de empleo y sueldo a los dos agentes.

Los hechos ocurrieron sobre las 4.45 del pasado 24 de diciembre, cuando Sergio Díaz-Guerra Delgado y Daniel Navas Delgado, primos de 24 años, volvían de tomar unas copas en Madrid. "De repente un coche patrulla de la Policía Local nos puso las luces azules, por lo que paramos. Cuando estaban a nuestro lado, nos miraron fijamente y nos dejaron marchar", señala Daniel.

Los jóvenes aparcaron en la céntrica avenida de Príncipe de Asturias, junto al centro de salud. Esperaban a otros amigos con los que habían quedado en un bar de copas. De repente surgieron de nuevo los agentes, que iban con luces azules y entraron en una rotonda por el sentido contrario. "Nos pusieron unas luces muy blancas que no nos permitían mirar de frente. Nos dieron un golpe en el cristal y, sin decir ni buenas noches, nos mandaron que bajáramos. Cuando lo estábamos haciendo nos empujaron hacia el exterior", añade Sergio.

"Los policías estuvieron en plan chulesco todo el rato. Nos preguntaron qué hacíamos toda la noche dando vueltas por el pueblo. Era mentira, porque nosotros volvíamos de Madrid. Cuando le dije a mi primo que llamara al 112 para que viniera la Guardia Civil, se pusieron muy nerviosos", comenta Daniel. Entonces, el agente más bajo y con la cabeza afeitada levantó a Sergio en volandas y le arrojó contra el capó.

Mientras, el otro agente (rubio, con el pelo de punta y de 1,80 metros de estatura) obligó a Daniel a abrir el maletero del vehículo. El vecino no se negó y lo hizo, al igual que el resto del vehículo. El policía, según la denuncia, registró sin ningún cuidado el interior del maletero. Depués, sin mediar palabra, le retorció el brazo y le tiró contra el capó del coche patrulla. En lugar de pedirle que abriera las piernas para cachearle, comenzó a pegarle puntapiés. Después le quitó la cartera y, tras rebuscar en su interior el carné de identidad, le contó todo el dinero. Tras comunicar por radio las identidades de los dos vecinos, les dijeron que se marcharan a casa.

Sergio le pidió "de manera educada" a un policía que le dijera cuál es su número de placa. "Si lo quieres, vente para acá", dijo el agente mientras le hacía señas con el dedo. Entonces, el policía se acercó y, girándose, le propinó un puñetazo en el ojo izquierdo, que le causó un fuerte moratón. Los agentes se pusieron especialmente nerviosos y siguieron preguntando "en tono vacilante y con chulería" a los jóvenes si querían sus números de placa. Los primos permanecieron callados con temor, según la denuncia.

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Sergio, estudiante de Empresariales, y Daniel, estudiante de Arquitectura Técnica, se montaron en su coche y se marcharon a casa. La patrulla les siguió para comprobar si realmente acudían a su municipio. Tras contar lo sucedido, acudieron a la Fundación Hospital Alcorcón, donde les facilitaron un parte de lesiones. Después denunciaron los hechos en el puesto de la Guardia Civil de Villaviciosa de Odón. "Espero que paguen muy caro esta humillación que hemos sufrido. No hay derecho a que te apaleen de esta manera", protestan los dos jóvenes.

"Últimas consecuencias"

La alcaldesa Nieves García Nieto recibió a los jóvenes el pasado viernes y, tras escuchar la versión de los agentes, decidió suspender a éstos de empleo y sueldo hasta que sea resuelto el expediente disciplinario abierto para esclarecer los hechos. "El Ayuntamiento de Villaviciosa pretende llegar hasta las últimas consecuencias para esclarecer estos hechos, que, de ser ciertos, son totalmente reprobables y sancionables", señaló el concejal de Seguridad, Juan Pedro Izquierdo (PP).

Ésta es la tercera denuncia por malos tratos contra agentes locales de Villaviciosa en los tres últimos años. La primera se produjo en febrero de 2001, cuando Pedro García-Muñoz, de 20 años, fue apaleado en una discusión con varios policías. Otra agresión se produjo el pasado 12 de enero. El menor de edad A. M. C., de 17 años, fue brutalmente golpeado en el suelo y encañonado con las pistolas cuando salía de un bar de copas.

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