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Los 93 kilómetros de la M-50 estarán terminados en el verano de 2005

Álvarez-Cascos inauguró ayer dos nuevos tramos de la circunvalación en la zona oeste

El recorrido completo de la M-50 no estará listo hasta dentro de un año y medio. Así lo adelantó ayer el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, durante la inauguración de dos nuevos tramos de esta vía de circunvalación en la zona oeste. Esto supone 12 nuevos kilómetros que van unidos a la apertura a la nueva autopistas de peaje R-5 (Navalcarnero-M-40). Los nuevos tramos se encuentran entre Fuenlabrada y Alcorcón y en el término municipal de Majadahonda. Aún queda por abrir al tráfico el trayecto que transcurre por el término municipal de Boadilla del Monte.

Los conductores que circulen por Madrid y quieran hacer el recorrido completo por la M-50 deberán armarse de paciencia, ya que los 93 kilómetros que la componen no estarán abiertos hasta dentro de un año y medio, es decir, hacia el verano de 2005. Y es que los retrasos en la apertura de las autopistas de peaje de entrada a la capital, que en algunos casos acumulan hasta dos años de demoras, se han dejado sentir en esta vía de circunvalación. Las empresas adjudicatarias de las radiales de peaje tienen la obligación, según el pliego de condiciones, de construir y mantener esta vía, pese a que no cobran por los trayectos cantidad alguna.

Los tramos que ayer inauguró el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, son dos. El primero, con 7,7 kilómetros de longitud, transcurre entre la carretera M-409 (Leganés-Fuenlabrada) y la autovía de Extremadura (N-V) y la carretera de los Pantanos (M-501). Da servicio a la zona de Arroyo Culebro y Loranca, en Leganés y Fuenlabrada, además de los municipios de Alcorcón y Móstoles. En estas dos poblaciones ha tenido que construirse un gran viaducto para salvar los amplios desniveles que existen y no estar sobre el mismo rasante que la M-506 (Pinto-Villaviciosa de Odón). La nueva vía comunica con el tramo ya abierto al tráfico de la M-50 que enlazaba Fuenlabrada con la autovía de Andalucía, a la altura de Getafe y Pinto.

El segundo tramo no resulta desconocido para los conductores, ya que lleva funcionando varios años. Se trata de 7,8 kilómetros que enlazan la autovía de A Coruña (A-6) con el municipio de Majadahonda. Ahora, las empresas adjudicatarias de las radiales de peaje se han visto obligadas a ensanchar esta vía y dotarla de mejores arcenes para adecuarla a las características generales de la M-50. De ahí que el ministro se apuntara a la inauguración.

A este acto acudieron los alcaldes de los municipios a los que da servicio (Alcorcón, Móstoles y Fuenlabrada), además del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, entre otras autoridades. La densa niebla que cubría ayer la región deslució el acto. El regidor alcorconero, Enrique Cascallana (PSOE), pidió a Álvarez-Cascos que reforeste las zonas próximas a la M-50 y que construya una rotonda en Alcorcón, ya que el tráfico procedente de Móstoles colapsa los accesos, según fuentes municipales.

Estos dos nuevos tramos suponen que ya están abiertos 42 kilómetros de la tercera circunvalación y que quedan otros 51 por abrir. Uno de los puntos más importantes se encuentra en la zona de Boadilla del Monte. El hundimiento de uno de los túneles por los que transcurre la M-50 ha impedido que sea abierto al tráfico junto con los dos tramos inaugurados ayer. Álvarez-Cascos calculó que esta operación se llevará a cabo el próximo mes de febrero. "La apertura de esta zona de la M-50 la van a notar de manera notable los que tienen que atravesar Madrid, ya que les va a permitir alejarse del foco urbano, con lo cual el confort, la comodidad y la fluidez del tráfico van a ser muy considerables", según señaló el titular de Fomento. "Será un arco de desarrollo para los municipios de la corona metropolitana, ya que estar mejor comunicados es tener más oportunidades de desarrollo, mientras que estar encorsetados por la red de autovías es tener menos elementos e incentivos de localización", añadió Álvarez-Cascos.

Los tramos inaugurados ayer se adjudicaron a la concesionaria Accesos a Madrid CESA y se inscriben dentro del Programa de Vías de Gran Capacidad del Plan de Infraestructuras 2000- 2007 del Ministerio de Fomento.

La R-5, en breve

La apertura de estos dos tramos es el paso previo a la apertura de la autopista de peaje R-5, cuyo trazado une los municipios de Navalcarnero y Móstoles con la M-40. Las obras están prácticamente concluidas y su puesta en funcionamiento estaba prevista para este mes de diciembre, pero problemas de última hora han vuelto a retrasar su apertura, que lleva dos años de demora. Álvarez-Cascos justificó ayer el peaje: "Suele ser mal recibido en los recorridos locales, pero se recibe bien en los trayectos en los que existen alternativas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de diciembre de 2003