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ERC quiere crear las comisiones de investigación bloqueadas por CiU y PP

Esquerra se muestra "perpleja" porque los convergentes "dicen sí a todo"

Esquerra Republicana (ERC) negociaba ayer con los socialistas un compromiso en favor de la transparencia que supondría crear todas las comisiones de investigación parlamentaria que en la pasada legislatura bloqueó la alianza entre CiU y el PP. Los republicanos mantienen abierta aún la posibilidad tanto de formar un frente nacionalista como de impulsar un Gobierno catalanista de izquierdas, pero ayer celebraron los "avances" en la negociación con el PSC y expresaron "perplejidad" porque "CiU dice sí a todo".

Las comisiones oficiales que negocian la formación de gobierno en Cataluña se han ido formalmente de puente, pero los teléfonos echan humo y la segunda fila de negociación mantiene una apretada agenda de trabajo a destajo, sobre todo entre socialistas y republicanos. Ambos partidos tienen en marcha comisiones programáticas que afectan a prácticamente todos los ámbitos de gobierno, desde agricultura hasta investigación, para evaluar si es posible cerrar o no un acuerdo detallado de gobierno. En paralelo, Esquerra mantiene los contactos de CiU y no cierra todavía ninguna puerta, a la espera de la ejecutiva que celebrará el martes.

Socialistas y republicanos siguieron ayer acercando posiciones sobre financiación, reforma del Estatuto y medidas de transparencia, pero sin cerrar todavía acuerdos definitivos, según fuentes conocedoras de las negociaciones. El republicano Joan Puigcercós, que lleva el peso de las negociaciones, expresó su satisfacción por los "avances" en las conversaciones con el PSC y expresó "perplejidad" porque CiU "dice sí a todo".

Esquerra reclama a los socialistas dos medidas de transparencia cuya filosofía éstos aceptan, pero no tanto su aplicación literal: revisar todas las concesiones y subvenciones de los últimos seis meses del Gobierno de CiU y crear todas las comisiones de investigación parlamentaria que en la última legislatura quedaron bloqueadas por la alianza entre los nacionalistas y el PP. "Queremos crear las comisiones de investigación que se plantearon en la pasada legislatura", declaró a este diario el diputado de ERC Joan Puigcercós, quien lleva el peso de las negociaciones.

Presunta corrupción

Este último punto es un escollo muy difícil de salvar para CiU, a pesar de que la federación nacionalista proclama que no existe ningún obstáculo programático para constituir en Cataluña un gobierno nacionalista con Esquerra. Y es, al mismo tiempo, una clara advertencia de los republicanos hacia el entorno convergente: si CiU no digiere una eventual decisión de ERC de pactar con la izquierda y promueve actos de crispación acusando a los republicanos de traidores a la patria, Esquerra examinará a fondo toda la presunta corrupción pasada que afecta a CiU.

Algunas de las comisiones de investigación que se han quedado en el tintero y que Esquerra quiere crear afectan de lleno a la cúpula de CiU: el caso Pallerols aborda la presunta financiación irregular de Unió Democràtica -partido dirigido por Josep Antoni Duran, uno de los negociadores de CiU-, el caso Turismo también afecta a Unió, en el caso Lear la izquierda quiso aclarar la participación de dos hijos de Jordi Pujol en el cierre de una planta de la multinacional estadounidense y otra comisión no creada quería hurgar en la política de juego de la Generalitat y su presunta conexión con la financiación de Convergència Democràtica.

En la última legislatura también se reclamaron comisiones sobre la manipulación de encuestas y sobre la gestión de los fondos para la formación de parados de una patronal del Baix Llobregat. Ambas fueron vistas con recelo por el PSC: la primera se creó y cerró en un mismo día por un pacto entre convergentes y socialistas tras asegurarse éstos la dimisión de David Madí, mano derecha de Artur Mas. Y la segunda sólo fue exigida por Esquerra e Iniciativa.

Puigcercós advirtió de que CiU está aceptando teóricamente algunas medidas de transparencia -no la creación de las citadas comisiones de investigación-, pero que, mientras tanto, el Ejecutivo catalán no se comporta como tal. "El Gobierno provisional sigue adjudicando y dando subvenciones", afirmó el dirigente de Esquerra, quien subrayó que la negociación "no es una subasta".

La carta de la presidencia

El líder de ERC, Josep Lluís Carod, rechazó esta semana compartir la presidencia de la Generalitat si esta posibilidad llegara a planteársele. Pero al recordar que él sigue aspirando a la presidencia de la Generalitat no ha despejado una de las cartas que todavía podría jugar CiU si quedara apeada del futuro gobierno: ofrecerle la presidencia de la Generalitat.

Los dirigentes nacionalistas consultados niegan que esta posibilidad exista, pero la dirección de Esquerra se ha interrogado sobre ella. El propio Carod ha dado a entender que la rechazaría al dejar claro que él nunca aceptaría convertirse en presidente de CiU.

Ayer, Josep Antoni Duran, negociador de CiU y líder de Unió, insistía en que no hay ninguna razón que impida un acuerdo nacionalista y emplazaba a Esquerra a presionar al PSC para que se sume a un pacto tripartito dirigido por el convergente Artur Mas. En su carta semanal en la web de Unió -que fue ampliamente leída en TV-3 sin que se añadieran reacciones de ERC ni del PSC-, Duran sostiene que "es imposible que el PSC pueda aceptar de verdad" compromisos que satisfagan a ERC en cuestiones "trascendentales" como la financiación autonómica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de diciembre de 2003

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