Los alcaldes del Guadalhorce fueron avisados del riesgo de lluvias cuando ya había inundaciones

Los alcaldes de Álora y Pizarra, poblaciones donde se produjeron inundaciones la noche del lunes, criticaron ayer el funcionamiento de los dispositivos de alerta dependientes de la Subdelegación del Gobierno y aseguraron que fueron avisados del riesgo de que se produjeran fuertes lluvias a las tres de la madrugada, cuando ya había escampado y cientos de personas realizaban las pertinentes labores de achique de agua y de limpieza.

"La comunicación llegó cuando ya todo había calmado", lamentó el alcalde de Pizarra, Zacarías Gómez, quien áseguró que la situación le recordó a la de las grandees inundaciones de 1989, "cuando nos decían que en Málaga no llovía y que como podía llover aquí tanto, y ya estábamos inundados". El primer edil de Álora, José Sánchez, reconoció estar dolido "porque nadie nos avisó, incluso a las 12 de la noche me puse en contacto con Protección Civil y me dijero que no tenían constancia de nada". A esa hora cesaron las lluvias, que en seis horas dejaron en algunos puntos 125 litros por metro cuadrado.

El centro meteorológico zonal informó las 9 de la mañana de la posibilidad de que registraran lluviasd inntensas durante el día en la provincia de Málaga, aviso que reiteró a las 18 horas, hora en la que Protección Civil decidió hacer un seguimiento de la borrasca que se desplazaba hacia Marbella, aunque sin constatar que ya entonces llovía intensamente en la comarca del Guadalhorce.

Las lluvias anegaron bajos de viviendas, provocaron cortes de carretera y de suministro de energía eléctrica y el desbordamiento de un buen número de arroyos del cauce bajo del río Guadalhorce.

En Álora, cinco familias tuvieron que abandonar sus viviendas y han sido albergadas provisionalmente en la Casa de la Cultura en tanto el consistorio les busca un lugar más adecuado para realojarlas. Según relató el alcalde, las viviendas más afectadas, unas 35, se localizan en la zona de El Puente y en el casco antiguo. El Ayuntamiento ha creado una oficina para que los vecinos informen de los daños recibidos y poder hacer una estimación global, igual que en otras localidades de la zona.

En Pizarra, una veintena de familias que habitan zonas rurales quedaron aislada por la lluvia. La población además permaneció durante unas cuatro horas sin suministro de luz ni líneas telefónicas.

En Cártama, un ciudadano inglés de 35 años fue rescatado con una lancha del tejado de su vivienda próxima al cauce del Guadalhorce. El hombre se encaramó a la cubierta para protegerse, ya que el nivel de las aguas llegó a alcanzar los tres metros de altura. Los bomberos de Coín no pudieron acceder al lugar por carretera, por lo que avisaron a sus compañeros de Málaga, que llegaron hasta el lugar con una lancha, informa Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de noviembre de 2003.