PREMIOS REY JAIME I

Una alianza estratégica con el saber: tres lustros de los Premios Rey Jaime I

Un año más, los Premios Rey Jaime I reúnen en Valencia a un buen número de personalidades de disciplinas muy diversas para rendir homenaje a la ciencia y la investigación en la persona de un grupo de científicos que han alcanzado, en sus respectivos ámbitos, un altísimo nivel de excelencia.

Unos galardones nacidos en 1989 por iniciativa de Juan de Herrera, por aquel entonces presidente de Petromed, junto con el apoyo de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados que, bajo el impulso del profesor Santiago Grisolia, instituyó el primero de los premios a la Investigación Básica completándose posteriormente con las modalidades de Economía, Medicina Clínica, Medio Ambiente y Nuevas Tecnologías.

Más información
Historia de los galardones
Carlos Martínez, premio de investigación
Pedro Schwartz recibe el galardón de Economía
Antonio Bayés de Luna, premio de Medicina Clínica
Miguel Delibes de Castro recibe el premio de Protección del Medio Ambiente
Eugenio Coronado, premio a las Nuevas Tecnologías
El Rey entrega los Premios Jaime I hoy en Valencia
Objetivo: promover la ciencia
Galardones en un espacio emblemático
Nobel de medicina y de química para elegir el premio de Investigación

Su origen y vocación de distinguir tales especialidades científicas necesitaban un nombre a la altura de sus pretensiones. De ahí el acierto de asociarlo a la persona del primero de nuestros monarcas, que a su faceta de conquistador unió su amor e impulso por la cultura. Hoy, a través de su dilatada experiencia, el patronazgo de Su Majestad El Rey Juan Carlos I, asegura su continuidad con su aliento y activa implicación.

No es de extrañar, por ello, que la concesión de estos galardones sea una extraordinaria noticia para todos. No sólo por la evidente proyección que suponen sino por la excelente oportunidad que significan para divulgar los contenidos del avance científico y tecnológico, sobre los que a menudo se cierne una suerte de "barrera de cristal" que impide y dificulta el fructífero y enriquecedor diálogo entre la ciencia y las sociedades más avanzadas.

Desde que iniciaron su andadura, son más de 50 los científicos y académicos españoles galardonados e idéntico número el de los premios Nobel que han venido integrando los distintos jurados de los mismos. Gracias a ello, podemos hoy decir con satisfacción que la más básica de sus pretensiones se ha culminado con éxito. Aquellos galardones, creados para premiar la excelencia, han conseguido por sí mismos ser identificados con la misma.

El prestigio conseguido desde su primera edición y a lo largo de todos estos años avala su trayectoria, y hoy no sólo son considerados como un referente importantísimo en España, sino también fera de nuestras fronteras.

En sus tres lustros de existencia han roto moldes, desafiando convenciones al galardonar disciplinas muy diversas. Pero se han mantenido fieles a la divulgación popular de los avances del conocimiento desde escenarios muy diversos.

Han sido una formidable herramienta de divulgación científica, y se han convertido en una espléndida cátedra que, gracias a las trayectorias vitales de los premiados, ha conseguido alcanzar a miles de personas y transmite y contagia a todas ellas la pasión por el saber y por sus distintas disciplinas.

La enorme repercusión de estos premios y su clamoroso éxito, no habría sido posible sin el decidido apoyo prestado por la Corona desde su primera edición. Ese respaldo, unido al trabajo de sus impulsores y de cuantos han intervenido, en sus distintas ediciones, como jurados, han llevado a los premios al lugar que hoy ocupan dentro del contexto de la ciencia y del conocimiento.

Todos nos felicitamos por el éxito de esta gran convocatoria anual y por la creciente respuesta que reciben. Es la mejor prueba de la fluidez de un diálogo necesario que hace salir a la ciencia de los laboratorios y departamentos para formar parte del espacio de discusión propio de una sociedad democrática que vela por su presente y se preocupa también por su futuro.

Los Premios Rey Jaime I tienen algo que ver en ese nuevo espíritu que preside las relaciones entre ciencia y sociedad. Y van a seguir trabajando para consolidar aún más ese puente que crearon y a establecer nuevos vínculos que refuercen aún más una alianza estratégica que debe ser aún más estrecha.

Me honro como Presidente de la Generalitat continuar el apoyo que el Gobierno Valenciano ha dado a estos Premios a lo largo de estos años por los sucesivos Presidentes, Joan Lerma, Eduardo Zaplana y José Luis Olivas.

Francisco Camps es presidente de la Generalitat Valenciana.

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