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ELECCIONES EN CATALUÑA | Los pequeños también avanzan

Piqué culpa al PSC y CiU de la subida de Esquerra Republicana

El Partido Popular gana tres escaños, pero deja de tener la llave del Gobierno

Una importante subida que sabe a poco. Casi 100.000 nuevos votos y tres escaños más (25%) para el PP son un "muy buen resultado", según su candidato, el ex ministro Josep Piqué. Pero el imparable ascenso de Esquerra Republicana trunca el proyecto declarado del PP catalán, que pasaba por esperar a que CiU perdiera el poder y se hundiera con él para poder así ocupar una parte de su espacio. Piqué culpó de este ascenso al PSC y a CiU por su "seguidismo" de ERC.

Había algunos dirigentes anoche en el PP que insistían, como sucede en casi todas las noches electorales, en ver sólo la parte positiva de los resultados. CiU y el PSC bajan mucho, se acaba con el bipartidismo en Cataluña, se han recuperado tres escaños en Barcelona, allí donde se disputaba el voto con los socialistas; el partido sube en las cuatro provincias, incluida Tarragona a pesar del Plan Hidrológico, y el hundimiento del PSC beneficia las expectativas de Mariano Rajoy, el secretario general, en las próximas elecciones generales. Ese era, además, el ambiente que se respiraba en el hotel Sants, sede de la noche electoral del PP, donde los simpatizantes aplaudieron a Piqué como un triunfador, mientras éste se decía "muy satisfecho".

Sin embargo, otros recordaban las expectativas durante la campaña y concluían que, pese a la subida, el que dejaron ayer las urnas es uno de los peores panoramas posibles para el PP catalán. El partido que preside Josep Piqué había asumido hace mucho tiempo que dejaría de ser la tercera fuerza política y de tener la llave del Gobierno en beneficio de ERC. También había aceptado que era casi imposible entrar en el Gobierno con CiU porque la suma de ambos no alcanzaría los 68 escaños. Pero había algo para lo que no estaban preparados: la impresionante subida de ERC, que obtiene 23 escaños, casi duplicando los que tuvo en 1999 (12), y algo parecido a la certeza de que gobernará con CiU.

Desde el principio de la campaña, pero especialmente en los últimos días, Piqué no había disimulado sus deseos de que el PSC desplazara a CiU del poder. Sólo de esa manera, se pensaba en el PP, podría este partido crecer en el espacio del centro derecha que se abriría al resquebrajarse los nacionalistas tras 23 años en el poder. "El cemento de CiU se romperá cuando pierda el poder", insistía Piqué.

Sólo así se justifica una decisión tan importante para el propio Piqué como es la de dejar el Gobierno central, donde ha llegado a ser ministro de Asuntos Exteriores, para acudir a un banco de la oposición en el Parlamento de Cataluña. Él siempre ha insistido en que pase lo que pase se quedará en ese escaño, aunque el resultado que ofrecieron ayer las urnas no figuraba entre los esperados.

En cualquier caso, la subida del PP, mayor aún de la prevista, era analizada de forma muy positiva. Francesc Vendrell, hombre fuerte del partido y responsable de la campaña, destacaba además, en la parte positiva, que "el mapa político catalán se ha abierto". "Ya no hay sólo dos partidos", insistía sin ocultar su satisfacción por la bajada de las dos grandes formaciones con las que se disputa su espacio electoral. La subida del PP se produce en Barcelona y su cinturón rojo, donde Piqué se dirigía a votantes socialistas, hijos de inmigrantes, decepcionados por lo que el vicepresidente del Gobierno Javier Arenas llama "carrera hacia el nacionalismo" del PSC.

Los analistas positivos se aferraban también a la idea de que una CiU apoyada por ERC podría radicalizarse y, por tanto, dejar algo más de espacio al PP para su crecimiento futuro. Algunos, sin embargo, recordaban que en un gobierno totalmente nacionalista, y por tanto agresivo contra el PP, este partido perderá el papel de centro moderado que aspiraba a construir Piqué, un candidato con perfil catalanista, ex comunista, proveniente del mundo empresarial cercano al nacionalismo, muy alejado de los líderes que había tenido hasta ahora el PP catalán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de noviembre de 2003