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Una capital "desastrada"

La Plataforma de Asociaciones Independientes del Distrito Centro, de la que forman parte los comerciantes de la calle de Gran Vía, expresó ayer su preocupación por la imagen que podría dar Madrid ante el mundo entero el día en el que se celebre la boda del príncipe Felipe si se sigue adelante con las obras de la estación de cercanías de la Puerta del Sol.

"Vamos a solicitar oficialmente el próximo día 11 -fecha en que se celebrará una reunión de la Comisión de Obras- que estos trabajos sean suspendidos hasta que las celebraciones de la boda hayan concluido", explicó Florencio Delgado, portavoz de la plataforma. Delgado insistió en que "es absolutamente necesario que el inicio de esas obras se aplace": "Madrid va a ser por unos días el centro de interés de todo el mundo, y podríamos dar una imagen de ciudad desastrada o desorganizada. Si vamos a tener obras durante cuatro años, nos da lo mismo que empiecen un poco más tarde y que acaben dentro de cuatro años y medio", razonó.

La alternativa de fijar otro itinerario distinto para la comitiva, que no pase por la Puerta del Sol para evitar las obras, tampoco le parece oportuno, "porque precisamente el lugar más emblemático de Madrid es Sol y calles aledañas". "Y no es sólo que el cortejo pase o no por esta zona, es que van a venir miles de personas de todo el mundo, entre ellos muchos informadores, y van a pasar por la Puerta del Sol. No nos gustaría que se dijera que Madrid está en un estado de obras permanente", continuó Delgado. El portavoz explicó que los comerciantes han estado pensando en "la gran cantidad de visitantes y de turismo que vamos a tener en Madrid durante todo el próximo año con motivo de la boda del Príncipe", y su preocupación máxima es que "la imagen de Madrid se resienta". "Queremos velar por los intereses de todos los madrileños y de quienes forman parte de nuestra asociación", aclaró.

Las obras en Sol ya han comenzado con el desvío previo del cableado subterráneo, que estos días realizan los operarios contratados por el Ministerio de Fomento en varios puntos de la emblemática glorieta. La construcción de la macroestación forma parte de una obra aún mayor, la del túnel ferroviario que unirá Atocha con Chamartín, que también arrancará en los próximos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003