El peor incendio en la historia de California causa 18 muertos

Schwarzenegger busca ayuda en Washington

California tiene los dedos cruzados esperando que las condiciones climáticas mejoren y permitan extinguir las llamas, en lo que se considera el más costoso y catastrófico incendio en la historia del Estado, con pérdidas materiales calculadas en más de 2.000 millones de dólares y 18 muertos. En una semana, cerca de 2.000 viviendas han sido destruidas, alrededor de 1.500 kilometros cuadrados de territorio urbano y rural consumido por el fuego, combatido por más de 10.000 bomberos. El presidente George W. Bush declaró el estado de emergencia en cuatro regiones de California y Arnold Schwarzenegger, elegido gobernador el pasado 7 de octubre, viajó a Washington para intentar acelerar la ayuda financiera para el Estado.

Más información
California registra los peores incendios de su historia
Los incendios se cobran 20 vidas y reducen a cenizas cerca de 250.000 hectáreas en California
Una leve lluvia alivia la grave situación de los incendios en el sur de California

"Estamos experimentando un evento de esos que alteran la historia", resumió James M. Wright, funcionario del Departamento de Bosques y Protección al Fuego del Gobierno californiano. "Pensamos que sin duda éste es el más devastador desastre natural que ha sufrido California, y también el más costoso". Los famosos vientos de Santa Ana, puestos en la historia literaria del Estado por el escritor de novela negra Raymond Chandler, son en gran parte responsables de la catástrofe. Es un viento fuerte y caliente, de unos 50 kilómetros por hora.

De Los Ángeles a México

El Estado se ha visto afectado por unos 17 incendios, que se han extendido desde el norte de Los Ángeles hasta territorio de México. "Hay tantos peligros que no es posible identificar uno solo", explicó uno de los jefes de las patrullas de bomberos en el área de las montañas de San Bernardino, que el miércoles tenían como tarea principal impedir que el fuego consumiera la localidad de Julián, en las afueras de Los Ángeles, un sitio histórico construido en los años veinte. "El viento aparece más rápido de lo que podemos combatirlo", explicó Dewey Rebbe, miembro de un escuadrón de bomberos de élite llegados de Nuevo México para ayudar a los agotadísimos bomberos californianos.

Una de las paradojas del incendio es que la mayoría de las áreas afectadas, tanto en San Diego como en Los Ángeles, son suburbios de clase media-alta donde se dio apoyo masivo a la destitución del gobernador demócrata Gray Davis bajo el argumento de que el Gobierno de California es ineficiente y muy costoso. Sucede que hoy esos mismos vecinos claman por la presencia de los bomberos y demás servidores públicos.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

El incendio "es una gran carga para los gobiernos locales", señaló el alcalde de Los Ángeles, James K. Hahn. "Está mostrando el impacto de lo que sucede cuando no se da fondos a los gobiernos locales. Los bomberos y la policía son el gobierno local". El gobernador electo de California, el actor Arnold Schwarzenegger, estuvo el miércoles en Washington tratando de conseguir ayuda financiera para el Estado. El Congreso podría aprobar el desembolso de unos 500 millones de dólares. "Su visita será una importante medida de su liderazgo", señaló el ex congresista demócrata por California León Panetta.

Los bomberos tratan de extinguir el fuego en una casa de Lake Arrowhead, en California.
Los bomberos tratan de extinguir el fuego en una casa de Lake Arrowhead, en California.ASSOCIATED PRESS

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS