Cascos y Gallardón pactan cofinanciar la nueva estación de Alonso Martínez

La nueva parada de Alonso Martínez pretende descongestionar la Puerta del Sol

La futura estación de cercanías de Alonso Martínez ya tiene quien la pague. El Ministerio de Fomento tenía previsto que esta obra, incluida dentro del nuevo túnel que unirá Atocha y Chamartín, fuese financiada por la Comunidad y el Estado. Pero las cuentas no salían: cuesta unos 60 millones de euros. Por eso, el Ayuntamiento tendrá que hacer un esfuerzo y abonar el 15% de la infraestuctura. De esta manera, el Consistorio financiará por primera vez una estación de cercanías en Madrid. Fomento pagará el 55%, y la Comunidad, el 30% restante.

La futura estación de Alonso Martínez tiene como objetivo, entre otros, descongestionar la macroestación de cercanías que quiere construir en la Puerta del Sol el ministerio que dirige Francisco Álvarez-Cascos. Pero el Gobierno regional, que preside en funciones Alberto Ruiz-Gallardón, siempre ha mantenido que si ésta fuese la única parada intermedia del nuevo túnel de la risa en el centro de Madrid (Atocha-Sol-Nuevos Ministerios-Chamartín), la estación de Sol se congestionaría aún más y no podría absorber el tráfico de viajeros. Por eso, el Gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón siempre ha defendido con vehemencia que se construya una segunda estación en Alonso Martínez. Pero no había dinero.

Fomento, en una nota informativa del pasado 7 de agosto, cuando ya habían sido adjudicadas las obras del túnel, explicaba que había "voluntad" para construir la estación de Alonso Martínez, pero que su "realización se concretaría en la firma del correspondiente convenio entre administraciones". Es decir, que la estación quedaba en el aire hasta que se hallase la manera de financiarla.

Reparto de costes

Ayer, según fuentes del Gobierno regional en funciones, se logró un "pacto verbal": Fomento paga el 55% de la obra, la Comunidad de Madrid un 30% y el Ayuntamiento el 15% restante.

Pero había otro problema: si Sol y sus cercanías se van a convertir en un mar de obras durante casi cuatro años, no podía pasar lo mismo en Alonso Martínez, ya que moverse en coche por el centro de Madrid se convertiría en una misión imposible.

Para evitarlo, las administraciones han acordado construir la nueva estación de Alonso Martínez mediante la denominada fórmula de excavación subterránea: se excava desde el interior de las actuales estaciones de metro y se evita así cortar el tráfico rodado. Su problema es que el precio se dispara: la estación pasa de costar 45 millones de euros a unos 60 millones.

Ésta es la primera vez que el Ayuntamiento de Madrid se compromete en un plan de este tipo. La intención de Alberto Ruiz-Gallardón, como alcalde de la ciudad, es participar más activamente en la ampliación de la red del metro, ya que el gobierno municipal es propietario de las acciones de esta empresa.

El pasado 13 de junio, al nombrar a un Gobierno en funciones debido a la crisis institucional desatada por el caso Tamayo, Ruiz-Gallardón explicó que encomendaba la gestión de la Administración regional a un equipo de técnicos que se limitarían a "tramitar asuntos ordinarios", lo que supone no legislar ni elaborar los presupuestos. Es decir, esto quedaba congelado hasta que haya un nuevo Gobierno salido de las urnas el 26-O.

Legalmente el Gobierno regional en funciones de Ruiz-Gallardón puede comprometer el gasto destinado a la nueva estación de Alonso Martínez. Según fuentes del dicho equipo, "no hay ningún problema". El nuevo Ejecutivo tendría que asumir ese compromiso, salvo que al elaborar su propio presupuesto alegase que no tiene suficiente dinero para acometer la obra.

La futura estación de Alonso Martínez no alcanzará las enormes dimensiones de la que se construirá en Sol-Gran Vía. Se aprovechará la parada ya existente del metro -líneas 4, 5 y 10- para ensancharla y hacer hueco a los andenes de cercanías. Estos discurrirán por debajo de la plaza de Santa Bárbara hasta llegar a la calle de Hortaleza, semiesquina con la calle de San Mateo.

La distancia entre las nuevas estaciones de Alonso Martínez y Sol, tal y como las planea Fomento, es de 920 metros por la vías del tren (850 si se traza una línea recta). Esto es aproximadamente la mitad de lo que separa Sol de Atocha o la tercera parte del espacio entre Atocha y Recoletos.

Fuentes conocedoras del proyecto señalaron ayer que la construcción de las dos estaciones -una en Puerta del Sol y otra en Alonso Martínez- hará más fluido el tráfico de viajeros y evitará la gran concentración de pasajeros que se prevé en Sol.

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