100.000 enfermos con mascarilla

En España hay más de 100.000 personas que usan una mascarilla para corregir el síndrome de apnea del sueño. Es decir, se trata de enfermos que sufren una apnea grave. Sin embargo, tan sólo representan al 5% de la población que los especialistas consideran que hay que tratar con este aparato. "Hay dos millones de personas con una afección seria, que necesitan la mascarilla, y que no han sido diagnosticados porque no han acudido al especialista", calcula el neumólogo Joaquín Durán.

Además de conseguir atraer a la consulta a estos enfermos, otro de los objetivos que se ha marcado el equipo de Durán es el de publicar los resultados del riesgo que tienen las mujeres que padecen apnea de sufrir hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Según adelanta, el riesgo de enfermedad cardiovascular podría ser mayor incluso que en los hombres.

Después llegará el trabajo con los ancianos, un colectivo que ningún estudio sobre apnea ha tratado en profundidad. Durán advierte que la sociedad está cada vez más geriatrizada, con una esperanza de vida que no cesa de crecer. El caso es que tres de cada cuatro ancianos tienen apneas, tres veces más que en el colectivo mediana edad. ¿Y cómo funciona la apnea de sueño en este grupo? ¿Los ancianos necesitarán más o menos cuidados que los personas de edad media?

Estas son algunas de las preguntas a las que tratará de responder otro de los estudios sobre los que trabaja el equipo de Durán. "El riesgo de que los ancianos con apnea desarrollen hipertensión existe, pero es más débil que en el resto de personas", avanza el especialista. "Lo que hemos visto hasta ahora es que en los ancianos son precisas muchas más apneas para producir el mismo efecto que en el resto de personas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 13 de octubre de 2003.