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Liber 2003 se inaugura con moderadas expectativas de sortear la crisis del sector

Los editores se abren a Europa del Este en una feria que reúne a 15 países más que en 2002

Los datos son esperanzadores: Liber 2003 tiene más espacio que nunca (6.100 metros cuadrados), participan 15 países más que en la anterior edición y 600 empresas extranjeras comparten casetas colectivas. Los invitados a la feria, que se inauguró ayer en Madrid, son los países del Este próximos a ingresar en la Unión Europea: Polonia, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, y también Malta y Chipre. No faltan lógicamente los latinoamericanos, aunque siguen sin remontar la crisis. Los editores españoles confían en cerrar acuerdos que les ayuden a mejorar las exportaciones.

A trancas y barrancas, se mantienen las cifras del año pasado, explica Antonio María de Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España. "Y, visto como estaba el año pasado, no es bueno, pero podría ser peor".

Las exportaciones, según De Ávila, siguen "más o menos" a pesar de todo. El año récord fue 2001, con 600 millones de euros, y luego empezó el descenso. "El cambio del euro, que está muy fuerte frente al dólar, no ayuda". "Iberoamérica sigue en mal momento", añade Antonio Roche, presidente en funciones del Gremio de Editores de Madrid. "Argentina, Venezuela, Perú o Ecuador no remontan y México pierde fuelle".

Ambos coinciden en que Liber servirá para cerrar muchos acuerdos que ayuden a recuperar el nivel de exportaciones de libros. "En este sentido, el inicio de curso es esperanzador", dice Roche. "La feria es muy importante para los pequeños y medianos editores, para los que no tienen casa en América y no pueden viajar demasiado", añade. "Todos tienen las agendas cargadas".

En cuanto al comercio interior, lo más destacable, dice De Ávila, es que ha "caído la venta a crédito". "Los hábitos de compra han cambiado y, si no hubiera sido por esa caída, el retroceso del sector, apenas hubiera tenido importancia. Si se consultan las cuentas de 2001 en el registro de empresas, se puede comprobar que el 60% de las editoriales ganaron dinero y el 40% perdieron".

"Resistimos", resume el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, Jordi Úbeda. "El nivel de ventas no retrocede". Los últimos datos de comercio interior y exterior se harán públicos durante la feria.

Números y ventas aparte, hay otros muchos temas que preocupan a los editores y que debatirán en esta 21ª edición de Liber, que se celebra en el Parque Ferial Juan Carlos I de Madrid. Por ejemplo, la ley de propiedad intelectual, "que está parada y no sabemos cómo acabará", según Úbeda. O las bibliotecas. "A partir del estudio de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, hemos podido comprobar que se han construido muchos nuevos centros, pero que están mal dotados y faltos de colecciones", afirma Úbeda.

Tal es la importancia que se da a las bibliotecas, que participarán en la feria numerosas delegaciones de bibliotecarios de España, de Estados Unidos y de Japón, e incluso se ha instituido un premio a la biblioteca que se destaque en el fomento a la lectura. Y el homenaje de Liber 2003 será para dos bibliotecarios: Isabel Fonseca Ruiz y Manuel Carrión Gutiérrez.

Aunque Liber es una feria profesional en la que se tratan principalmente temas que afectan al sector, asistirán también autores, especialmente de los países invitados: Jüri Talvet, escritor e hispanista estonio; Manuela Gretokowska, novelista, poeta y periodista polaca; el húngaro László Krasznahorkai; el poeta y traductor letón Uldis Berzins, entre otros. Estarán, asimismo, en Liber 50 editores del este europeo.

Grecia será el país invitado el próximo año y, como adelanto de su programa, viajarán a Madrid algunos autores de ese país, como Maria Efstaciadi, Nicos Panayotópulos, Andreas Apostolidis y Zanasis Jatsópulos, que serán presentados respectivamente por los españoles Aurora Luque, Julio Llamazares, Suso de Toro y Francisco Ruiz.

Liber tiene hoy un programa apretado: la lucha contra la piratería y la reprografía ilegal, que, como todos los años, es uno de los platos fuertes; el libro científico y técnico; la formación en las nuevas tecnologías del libro con la presentación del proyecto En@e; los puntos de encuentro entre bibliotecarios, editores, libreros y distribuidores, o el Plan Iberoamericano de Lectura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de octubre de 2003