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La energía renovable más pujante en España

Los aerogeneradores comenzaron a asomarse a Europa por el sur. La comarca de Tarifa fue una de las primeras en albergar los modernos molinos de viento. Durante los noventa, España perdió pie en la producción eólica, pero en los últimos años las primas establecidas por el Gobierno han hecho que vuelvan a convertirse en la energía renovable más pujante. Pero eso es en tierra firme, porque en el mar otros países han puesto mucho viento de por medio.

El primer parque eólico marino se construyó en Dinamarca en 1991 y es en este país donde se puso en marcha hace apenas un año el parque de Horns Rev, el más grande del mundo: 80 aerogeneradores con una potencia instalada de 160 megavatios. El 20% del consumo eléctrico danés ya se abastece con producción eólica marina, cifra que el Gobierno danés quiere duplicar en esta década con la instalación de 4.000 megavatios.

A largo plazo hay aún planes más ambiciosos. Reino Unido aprobó en agosto la instalación de 3.000 molinos gigantes en sus costas este y oeste, que cuando estén operativos suministrará electricidad suficiente para el 15% de la población británica. Y Alemania prevé hasta 60.000 megavatios de origen eólico marino antes de 2025, aunque hay cierto retraso en los primeros proyectos.

Protocolo de Kioto

Las cuentas no salen. Es muy poco probable que en 2012 la emisión de gases contaminantes en España sólo crezca un 15% respecto a 1990, tal y como establecían los acuerdos suscritos por el Gobierno español para cumplir el protocolo de Kioto. El último dato, de 2002, sitúa ese crecimiento en el 38% y en todos los años, salvo 2001, la emisión de contaminantes (medida en toneladas equivalentes de CO2) no ha dejado de subir.

La instalación de parques eólicos marinos sería un flotador al que agarrarse en medio del fracaso de la política energética actual. Sobre todo cuando los emplazamientos para instalar energía eólica en tierra empiezan a escasear y Red Eléctrica cree difícil garantizar la evacuación de electricidad más allá de los 13.000 megavatios (la potencia eólica actual es de 5.000).

Greenpeace presentó en junio un completo informe para exigir una plan eólico marítimo y estimó que, como poco, algunas zonas costeras de España (Galicia, desembocadura del Ebro, Levante y, sobre todo, Estrecho de Gibraltar) permitirían lograr 20.000 megavatios de potencia limpios. "Para eso, entre otras cosas, habría que aprobar una prima especial para energía eólica marina", explica José Luis García, responsable de energía de Greenpeace. Una posibilidad que, según los ecologistas, sí tiene en estudio la Comisión Nacional de la Energía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de septiembre de 2003