51º FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN

La Filmoteca Vasca recupera un documental de 1983 sobre Chillida

La cinta de Bakedano y Pedro de la Sota se proyecta el martes en el marco del Zinemaldia

La Filmoteca Vasca, que todos los años presenta en el Festival de Cine donostiarra alguna sorpresa que rescata de sus fondos, anuncia este año una pequeña joya con la que quiere recordar la figura de Eduardo Chillida al cumplirse el primer año de su fallecimiento. Se trata de una cinta en la que el escultor conversa sobre la creación con el pintor donostiarra Rafael Ruiz Balerdi. Será proyectada el próximo martes, en el Día del Cine Vasco del certamen.

El documental, de 23 minutos de duración, se titula Chillida, retrato en casa, y fue realizado en 1983 por el responsable de la Cinemateca del Museo de Bellas Artes de Bilbao, José Julián Bakedano, y el cineasta bilbaíno Pedro de la Sota. Su contenido propone un recorrido por la obra de Chillida a través de un repaso de sus esculturas, dibujos, grabados y realizaciones arquitectónicas.

La cinta gira en torno a un eje que la convierte en una pequeña joya para los estudiosos y los seguidores de Chillida: una conversación sobre los problemas de la creación artística y el impulso que la motiva que el escultor mantiene con su amigo Rafael Ruiz Balerdi, pintor miembro del Grupo Gaur, la vanguardia del arte vasco que nació en la década de los años sesenta bajo la protección tanto del propio Chillida como de Jorge Oteiza. La conversación desvela varias claves del trabajo del escultor fallecido en agosto del año pasado.

Además de este documental inédito para el gran público, la Filmoteca Vasca proyectará en esa jornada otras películas de sus fondos. Entre ellas se encuentran Oraingoz izen gabe (Todavía sin nombre), realizada en 1986 también por José Julián Bakedano, y Kareletik (Por la borda), que el escritor oriotarra Anjel Lertxundi dirigió como primera obra cinematográfica en 1987.

Íntegramente en euskera

La característica que singulariza a estos dos filmes es que fueron rodados íntegramente en euskera a mediados de los años ochenta, una práctica que apenas ha perdurado en la mayoría de las siguentes producciones cinematograficas en el País Vasco. La película de Bakedano presenta incluso la peculiaridad de haber sido rodada en euskera vizcaíno, experiencia que no se ha repetido.

El Día del Cine Vasco acogerá el próximo martes estas proyecciones junto a otras más recientes en el marco del Festival Internacional de Cine. En su transcurso, el veterano realizador Antton Ezeiza recibirá el premio Ama Lur.

La jornada pretende promocionar las producciones del mundo audiovisual vasco del último año y suele servir de punto de encuentro para la toma de contacto entre los profesionales del sector.

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