Los geógrafos culpan a la Generalitat de los incendios por falta de previsión

Reclaman la creación de un fondo para proteger el territorio

La falta de previsión del Gobierno catalán es una de las causas principales de la voracidad de los incendios forestales. Ésta es una de las conclusiones que se derivan de un informe elaborado por un equipo de geógrafos y que será presentado hoy en una jornada sobre los incendios a celebrar en Manresa. El texto propone, entre otras medidas, la creación de un fondo que sirva para acometer medidas en defensa del territorio.

Los incendios forestales que periódicamente se producen en Cataluña han originado una serie de reflexiones críticas sobre sus causas y sobre el modo de atacarlos. Las primeras consideraciones apuntaban a un cuerpo de bomberos que estaba pensado más para actuaciones urbanas que para intervenir en bosques. Cuando llegaban a éstos, señala el informe que se presentará hoy en Manresa, no disponían de cartografía adecuada ni conocían los caminos existentes. Para no hablar de la escasa coordinación entre administraciones.

El geógrafo Rufí Cerdan (coautor del informe junto a Eduard Plana, Eduardo Rojas y Marc Castellnou) narra una anécdota ocurrida entre los bomberos durante uno de los últimos fuegos: "Ante la reclamación de algún responsable del parque natural de más vehículos terrestres, la respuesta de los bomberos fue 'Y por dónde los hacemos pasar". Cerdan la cita para poner de relieve uno de los problemas: la falta de accesos en mínimas condiciones "en la mayor parte de masas forestales".

Hoy ya casi nadie pone en duda que la prevención es más efectiva que la inversión en medios de extinción. El Gobierno catalán lo asumió con la ley forestal de 1988, que reconocía la importancia de la planificación en la prevención de incendios. Pero la citada ley, señala Cerdan, preveía un plan general de política forestal que no fue aprobado hasta 1994. Y no acaba ahí la cosa: "10 años después echamos en falta gran parte de las realizaciones que preveía, especialmente las que corresponden a los 420 millones de euros que se tenían que invertir y que se han quedado en muchos menos", dice Cerdan.

Fallos

Tampoco se salva el Gobierno catalán por su lentitud en redactar los planes de producción forestal previstos en esa misma ley: "Sólo hemos conocido un borrador del primer plan que la Administración nunca llegó a aprobar". Tras 11 años de trabajo, la superficie privada ordenada por los planes técnicos de gestión y mejora forestal es de apenas el 17,3%.

El último incendio que azotó el Bages mostró algunos fallos notables, como por ejemplo la falta de coordinación entre administraciones y la ausencia de líneas de defensa. Estas líneas podrían actuar de cortafuegos y construirse en franjas de unos 100 metros por banda en las carreteras. Junto a estas zonas debería haber cultivos verdes, no de los que producen material combustible o rastrojo, señalan los geógrafos.

El documento señala como una aportación la ley de urbanismo de Cataluña, aunque anota también su escaso desarrollo y algunas carencias.

El grupo defiende la necesidad de crear un fondo que permita defender el territorio. Una propuesta que hicieron los socialistas en el Parlament y que fue rechazada por CiU y ERC. La dotación de este fondo se haría a partir de impuestos finalistas y serviría para evitar la despoblación rural y el abandono forestal, dos causas que también influyen en la virulencia de algunos incendios. El coste de las actuaciones en toda Cataluña es difícil de precisar pero el estudio sostiene que para la comarca del Bages supondría unos 12 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de septiembre de 2003.