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Alberdi dimite de la ejecutiva de la FSM por discrepancias con el PSOE

La ejecutiva federal socialista abre expediente disciplinario a la diputada

La diputada del PSOE Cristina Alberdi anunció ayer su dimisión como miembro de la ejecutiva de la Federación Socialista Madrileña (FSM), en declaraciones a la Cope y horas antes de la reunión prevista para ratificar la candidatura de Rafael Simancas a presidente de la Comunidad de Madrid en las elecciones del próximo 26 de octubre. Las razones aducidas por la diputada son que "se ha gestionado mal la crisis" de Madrid y que discrepa del modelo territorial aprobado por su partido el pasado fin de semana en Santillana del Mar (Cantabria). La ejecutiva federal del PSOE abrió ayer un expediente disciplinario a Alberdi.

"No estoy de acuerdo con la radicalización del partido", afirma la ex ministra

Cristina Alberdi destacó que, pese a las razones de su renuncia, son más las cosas que le unen que las que le separan del PSOE. "He dimitido", dijo, "por discrepancia con la línea estratégica que ha marcado el partido en la FSM desde el 10 de junio". En esa fecha se produjo la crisis provocada por los tránsfugas y ex diputados regionales socialistas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez.

Alberdi recordó en declaraciones a Efe que a lo largo de estos meses ha reiterado que no está de acuerdo con la forma en que se gestionó la crisis de Madrid ni "con la errónea identificación del problema", y por ello exigió en su momento responsabilidades políticas que no se han asumido. "Lo normal son dimisiones a nivel de responsables de organización; eso es lo tradicional", añadió, y señaló que "no sólo no se ha asumido algún tipo de responsabilidad sino que se va a seguir en la misma línea: culpando al otro partido político de lo que ha sido un error por parte del PSOE".

La diputada socialista añadió que discrepa del modelo territorial aprobado por el PSOE el pasado fin de semana en Santillana del Mar (Cantabria), porque "lo que se debe defender de cara al 25º aniversario de la Constitución y del sistema estatutario es estabilidad institucional". Alberdi fue incluso más allá. "Que el partido socialista", dijo, "que es un partido de la alternancia, plantee una reforma estatutaria cuando hay comunidades que todavía no han asumido las competencias de la anterior modificación está fuera de lugar, y además crea una situación favorable a los nacionalismos, que no se van a conformar con la reforma estatutaria", ya que persiguen "el soberanismo y la independencia". Según ella, la gente no está de acuerdo con esto, y "piensa que hay una influencia tremenda de Maragall, que ha forzado esa línea de cambio programático". Alberdi señaló también que el PSOE se equivoca al no hacer frente común con el PP frente al plan Ibarretxe.

La actitud de Alberdi provocó ayer una dura reacción en el PSOE, cuya ejecutiva federal acordó por la tarde abrirle un expediente disciplinario. El PSOE tendrá que nombrar ahora un instructor para que lleve el caso. Este procedimiento acabará probablemente con una sanción que puede ir desde algún tipo de inhabilitación a la expulsión del partido.

El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, pidió a la diputada que renuncie a su escaño y "se vaya al PP". La respuesta de Alberdi no se hizo esperar. No dejará su escaño, y criticó la actitud "de lo más autoritaria" de Caldera por pedírselo. "No tengo por qué dejar el escaño por el simple hecho de hacer una crítica fundada: que el partido se ha radicalizado y que no estoy de acuerdo con esa radicalización". Alberdi aseguró que fue ella quien anunció a Caldera la semana pasada que iba a dimitir "por coherencia" con sus críticas y añadió que abrir un expediente por opinar "no es lo más adecuado en un partido democrático".

Caldera recordó, por su parte, que el tránsfuga Eduardo Tamayo "habla bien" de Cristina Alberdi, lo mismo que el portavoz del PP en el Congreso, Luis de Grandes, y la candidata del Partido Popular a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. "Pero no habrá escuchado a ningún socialista que apoye sus decisiones", apostilló.

En las filas del PP todo fueron ayer elogios para Alberdi. De Grandes alabó la "certeza de criterio" de la diputada y su "gran rigor intelectual". Esperanza Aguirre señaló que "su dimisión la honra", porque no ha compartido "la estrategia de echar la culpa al PP de los problemas propios".

Las críticas de los socialistas fueron muy duras. El presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, acusó a la diputada de "falta de identidad y falta de comunión con la dirección del partido". En declaraciones a los periodistas en San Lorenzo de El Escorial, Bono aseguró: "A mi partido se pertenece no sólo de una manera voluntaria, sino de modo amable y entusiasta, y si alguien no quiere estar no está obligado". El dirigente socialista añadió que no cree que la dimisión de Alberdi tenga algún efecto sobre las elecciones regionales de octubre, porque "el daño" ya lo hizo antes con sus críticas.

La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Trinidad Jiménez, aseguró que "si realmente tiene tantas discrepancias políticas e ideológicas, lo lógico es que abandone el PSOE", y Rafael Simancas calificó su actitud de "coherente", porque "hace tiempo que manifiesta sus discrepancias con la inmensa mayoría de los militantes socialistas y su dirección".

El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, acusó a Alberdi de utilizar "el mismo lenguaje anticomunista y anti IU que usa el PP".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de septiembre de 2003