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Reportaje:

Un sello de calidad que genera 500 millones

La selecta denominación de origen europea incluye 70 productos españoles

¿Qué tienen en común el queso manchego, la cecina de León, el lacón gallego, la chufa de Valencia, la fabada asturiana y el turrón de Alicante? A simple vista, nada, si no fuese porque estos alimentos típicos del menú español forman parte del exclusivo club de productos protegidos por la denominación de origen europea.

Este negocio, poco conocido en el país, representa por sí solo unos 500 millones de euros anuales para la agricultura española en ventas, tanto dentro como fuera del país. Una cifra que ha crecido a tasas de 16% en los últimos dos años y que ha tenido un crecimiento acumulado de un 71% desde que, en 1992, la Unión Europea estableciera estas denominaciones para dar tratamiento preferencial a sus productos agroalimentarios.

Para la propia Comisión Europea esta protección tiene dos motivos fundamentales: estimular la producción agrícola variada y proteger del abuso y la imitación de nombres de productos. Así, al alimento se le da un sello para comercializarse como producto exclusivo en la UE, al tiempo que se prohíbe la utilización de su nombre y el de la región en que se elabora el producto, evitando usurpaciones e imitaciones en el resto del mundo.

En total son 70 los productos españoles (de un total de 500 comunitarios) que se han beneficiado de la denominación de origen protegida de la Unión Europea. Entre ellos se cuentan alimentos tan disímiles como quesos, productos elaborados con carnes, frutas, verduras, pastelería y aceites (esta denominación europea no incluye vinos). El queso extremeño Torta del Casar y la manzana de Girona son los ingresos más recientes a la lista, incorporados hace una semana.

Javier Muñoz, director técnico del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Torta del Casar, explica que las ventajas de tener el sello europeo son inmejorables y que permiten elevar considerablemente la venta y la producción de un producto. Muñoz confía en que podrán duplicar sus exportaciones, sobre todo a países extracomunitarios, y aumentar sus ingresos un 30%.

El valor económico de la comercialización de productos con denominación alcanzó los 501,9 millones de euros en 2001, de los que el 84,9% correspondieron al mercado nacional y el 15,1% al mercado exterior.

¿Cómo ingresar en este selecto club? Según explica el Ministerio de Agricultura, es necesario que se trate de denominaciones cuyo reglamento haya sido ratificado primero por la comunidad autónoma correspondiente y luego por el Gobierno de cada país. Si el Ejecutivo aprueba la solicitud, mediante su Ministerio de Agricultura remite la solicitud de inscripción al registro comunitario de la Comisión Europea. A diciembre de 2002, el 80% de las denominaciones españolas habían sido acogidas por la UE. El resto se encontraba en distintas fases del proceso de tramitación.

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