Bush defiende la necesidad de controlar el gasto público y advierte de que no habrá más rebajas fiscales
Pero pese a estos signos positivos, el desempleo aún es el gran fantasma que se cierne: desde que Bush asumió el poder en enero de 2001 se han perdido casi dos millones de puestos de trabajo en EE UU y el mes pasado el índice de paro se situó en el 6,2%. "Sabemos que quedan cosas por hacer", explicó el presidente, quien aludió también a la necesidad de aprobar una nueva ley de energía.


























































