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CRISIS EN EL AYUNTAMIENTO DE MARBELLA

El Partido Andalucista retira su apoyo a la moción contra el alcalde de Marbella

El portavoz de los tres concejales andalucistas pide un acuerdo entre todos los partidos

La dirección del Partido Andalucista (PA) decidió ayer abandonar la moción de censura al alcalde de Marbella, Julián Muñoz, al considerar que no se dan ya las condiciones iniciales por las que decidió respaldarla cuando se firmó, en la madrugada del pasado jueves. El rechazo del PSOE, que ha expulsado a los tres de los cinco ediles que la suscribieron, ha sido determinante en esta decisión del PA, que de facto supone abortar la moción para derrocar a Julián Muñoz de la alcaldía. El portavoz andalucista en Marbella, Carlos Fernández, dejó abierta, sin embargo, la posibilidad de que aún prospere, y aseguró que las direcciones nacionales de PP, PSOE y su propio partido deben acordar una fórmula para gobernar la ciudad.

La comisión nacional del PA se reunió ayer en Málaga con los responsables locales de Marbella y con el portavoz del grupo municipal, Carlos Fernández.

En un escueto comunicado, el PA explica su marcha atrás en el "cambio de escenario" que se ha producido tras presentarse la moción de censura.

En estos momentos, dice la nota, no se dan la circunstancias que condujeron a respaldar la iniciativa "como instrumento de la regeneración democrática" de Marbella, "por lo que el PA ha decidido no apoyarla". Los andalucistas agregan que están obligados a "agotar las vías de diálogo" con la dirección nacional del PSOE y emplaza al PP a incorporarse a "dicho diálogo con el único objetivo de no convertir a Marbella en objeto de confrontación política y producir la inmediata regereneración democrática y la gobernabilidad".

Mientras que el secretario de Comunicación del PA, Javier Aroca, aseguró que el portavoz municipal del ayuntamiento marbellí es uno de los firmantes del comunicado y como tal acata la la decisión colectiva, Fernández dijo que la moción "no se retira y no es negociable retirarla".

Proceso de negociación

"Vamos a emplazar a las direcciones nacionales del PSOE y el PP a abrir un proceso de diálogo antes del día 13 para acordar una fórmula para la gobernabilidad de Marbella", explicó. Preguntado qué hará si no se produce tal acuerdo, Fernández insistió: "Vamos a agotar todas las vías, aquí se tienen que mojar todos y vamos a ver si son capaces de solventar el problema".

Técnicamente, la moción de censura no se puede retirar, pues una vez presentada en registro hay que votarla, pero mientras la dirección nacional del PA dejó claro la retirada de su apoyo, Fernández aseguró que eso ya se verá y que no es "momento ahora de pronunciarse sobre el sentido del voto".

Desde el pasado domingo, la dirección nacional del PA había tomado prácticamente la decisión de no seguir adelante, después de la reacción contundente de condena del PSOE federal y regional, que se produjo el viernes, cuando se conoció el acuerdo de presentar la moción de censura a Julián Muñoz.

Ese mismo día, el primer secretario provincia andalucista de Málaga, Pedro Merino, respaldó en conferencia de prensa la iniciativa con el argumento de que sería preferible "sacrificar determinados postulados" para mejorar la situación de Marbella, ya que "uno no se presenta a las elecciones para lucir el cuerpo, sino para mejorar la situación".

En los días siguientes, sin embargo, se produjo una silencio abismal. Ningún dirigente quiso poner voz a la opinión que empezaba a cuajar de que sin el concurso de PSOE y PP la operación no tenía viabilidad. El secretario general, Antonio Ortega, decidió el lunes constituir una especie de gabinete de crisis con responsables regionales, que se desplazó ayer a Málaga para tratar de convencer a sus tres concejales. Se trataba, según explicaron, de "escuchar a todos" y "guardar las formas entre los órganos"

El secretario de Comunicación, Javier Aroca, mano derecha de Ortega, ya dijo el lunes que que la ausencia de socialista y populares había roto el escenario inicial por el que se respaldó la moción. Según Aroca, el comité local tomó la iniciativa bajo unas premisas "legítimas" que no se cumplieron.

La moción de censura contra Julián Muñoz fue presentada en el Ayuntamiento de Marbella la mañana del pasado viernes por ocho concejales del Grupo Independiente Liberal (GIL) próximos a Jesús Gil que han pasado al Grupo Mixto, los cinco ediles del PSOE y los tres del PA. La dura reacción de la dirección socialista, que aquel mismo día expulsó provisionalmente del partido a sus ediles, forzó a que dos de ellos, Diego Lara y Silvestre Puertas, dieran marcha atrás.

La ex portavoz del PSOE, Isabel García Marcos, fue informada anoche de la decisión del PA por este diario. Dijo desconocerla y eludió pronunciarse sobre cual será su decisión hasta que no tuviera información directa de los concejales del PA. García Marcos y Fernández habían insistido hasta ayer en defender las bonanzas de la moción de censjura porque supone la desaparición del GIL de Marbella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de agosto de 2003