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Las dos chicas francesas que torturaron a una compañera permanecerán en prisión hasta los 20 años

La historia reúne todos los ingredientes del horror. Tanto por los hechos cometidos, como por la única respuesta que la sociedad ha sido capaz de encontrar: encerrar a unas adolescentes por largo tiempo. Dos colegialas de la ciudad francesa de Besançon, que tienen ahora 14 y 15 años, habrán de permanecer entre rejas hasta los 20 por haber torturado a una compañera de colegio, a la que abandonaron en un caserón deshabitado, tras cortarle las venas y lacerarle la cara con un cuchillo de cocina.

Los hechos se remontan al 16 de marzo de 2002. Las tres muchachas se reunieron en un antiguo hospicio deshabitado de la periferia de Besançon. Sin que se haya precisado el porqué -los juicios se han celebrado a puerta cerrada- una de ellas recibió una veintena de cortes con un cuchillo. Entre las dos arrastraron a la víctima hasta la cueva del caserón, donde la encerraron tras cortarle las venas. Una agresora volvió más tarde al lugar del drama, acompañada de un adulto, y permitieron a la torturada salir de su encierro. La víctima pudo arrastrarse al exterior, donde fue encontrada en medio de manchas de sangre.

Hace dos meses se celebró el juicio de primera instancia, que no aportó algo que permitiera comprender las causas de lo ocurrido. Los abogados del caso han dicho que las acusadas negaron haber actuado con premeditación. Los letrados hablan también de "malas compañías de adultos marginales" y del consumo de drogas y alcohol. Los medios locales han especulado con actuaciones inspiradas por el satanismo o bajo la influencia de películas de terror. Las penas dictadas en el primer juicio suponían el cumplimiento de cuatro años para la agresora y dos para la acompañante. Pero la familia de la víctima protestó. El fiscal hizo suya esa causa y presentó un recurso. Y el tribunal de apelación ha agravado las penas, elevándolas a siete y seis años, respectivamente.

A punto de cumplir los 16, la vida de la muchacha torturada no es un camino de rosas. En su rostro y cuero cabelludo conserva todavía numerosas cicatrices. Muestra insensibilidad en la mano izquierda y se encuentra bajo tratamiento psicológico permanente.

No es imposible que las adolescentes torturadoras puedan salir de la cárcel antes de cumplir íntegramente las penas. De las sentencias definitivas hay que descontar los 15 meses que cada una de ellas lleva en prisión preventiva. La edad penal ha sido rebajada hasta los 13 años en Francia para ciertos casos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de junio de 2003