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Una empresa invierte 5 millones para reabrir el balneario de Urberuaga

El balneario de Urberuaga, cerrado desde que en 1983 unas inundaciones arruinaron sus instalaciones, ubicadas en Markina (Vizcaya), volverá a abrir sus puertas como establecimiento turístico y centro de embotellamiento de agua mineral. Construcciones Ormaitz proyecta invertir en los próximos tres años más de cinco millones de euros en la recuperación del balneario, que contará con un hotel de 40 habitaciones.

El balneario de Urberuaga, cuyas aguas fueron descubiertas como termales en 1802, mantuvo su actividad como centro embotellador de agua mineral hasta 1993, año en el que cerró definitivamente su actividad al verse desbordada su situación financiera.

Construcciones Ormaitz, firma de Ondarroa dirigida por José María Pagoaga, adquirió el balneario de Markina en el año 2001 al Banco Santander, entidad que había asumido la quiebra, con el objetivo de reactivarlo en sus vertientes de establecimiento turístico termal y de productor de agua mineral embotellada. Desde entonces, el propietario de la constructora y del balneario, José María Pagoaga, inició las obras de consolidación del edificio principal, que cuenta con dos plantas y una superficie de 4.400 m2. El proyecto previsto pretende añadir una nueva planta, con una superficie de 2.000 m2, con el objetivo de instalar un hotel de 40 habitaciones, un restaurante, así como el área de baños termales, según información de Estrategia Empresarial.

Auge del turismo termal

La reapertura de Urberuaga coincide con el auge del turismo termal, que ha impulsado la recuperación de otros complejos, como el balneario de Sobrón (Álava), que será reinaugurado en otoño de 2005. Sobrón, con un hotel de 66 plazas, es propiedad del grupo Termoeuropa, que tiene en el balnerio riojano de Arnedillo su buque insignia.

En Urberuaga se pretende recuperar una nave de 1.100 m2, que albergaba el área productiva de embotellado de agua mineral. En su última época de actividad, los manantiales disponían de un caudal diario que rondaba los dos millones de litros de agua con propiedades termo-bicarbonatadas y nitrogenadas.

Las actividades turística e industrial del complejo termal de Markina generarán una veintena de empleos y permitirán recuperar un emblema turístico de la comarca de vizcaína de Lea-Artibai, que tuvo una dimensión internacional.

El promotor de la rehabilitación del balneario ha mantenido conversaciones con los responsables del Departamento de Obras Públicas de Vizcaya con el objetivo de ampliar las dimensiones del puente de entrada al recinto termal, que será transformado en una pasarela peatronal. La vía de acceso se completará con la construcción de un puente nuevo para el tránsito de vehículos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de junio de 2003