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NOTICIAS Y RODAJES

Un ciclo muestra la evolución del automóvil en el cine español

Organizado por la Fundación Barreiros se celebrarán coloquios y proyecciones

Nueve películas participan este año en el III Ciclo de Cine sobre el Automóvil que, organizado por la Fundación Barreiros, se celebrará entre los próximos 23 y 27 de junio en Madrid. El ciclo fue presentado ayer por Mariluz Barreiros, presidenta de la Fundación Eduardo Barreiros, el periodista cinematográfico Diego Galán y los directores Emilio Martínez Lázaro (cuya película Carreteras secundarias se proyecta el día 24) e Imanol Uribe (Bwana lo hará el 25). Patrocinadas por Daewoo, las jornadas (que contarán con un coloquio antes de cada proyección) se celebrarán en el cine estudio del Círculo de Bellas Artes. Participarán, entre otros, Fernando Fernán-Gómez, que hablará con Enrique Brasó antes de la proyección de Los Ángeles del volante; Sancho Gracia, Juan Luis Galiardo y José Luis Cuerda, que participarán en un coloquio entre las proyecciones de Guantanamera y Carreteras secundarias; Manuel Alexandre, Álvaro de Luna y Agustín Díaz Yanes, que acompañarán los pases de Lisboa y Bwana. Luis García Berlanga y Marcos Ordóñez, que coincidirán ante las imágenes de Sor Citroën y Ya tenemos un coche, y Manuel Gutiérrez Aragón, Assumpta Serna y Natalia Menéndez, que hablarán entre Deprisa, deprisa y Accidente 703.

Galán, asesor cinematográfico del certamen, afirmó que para este año se han elegido películas españolas en las que el coche se convierte en un personaje dramático más: "El coche es un icono recurrente de un recorrido por la historia y la evolución social de nuestro país en los últimos 50 años". Así, se podrán ver desde la historia de un padre de familia que está empeñado en tener su propio automóvil aunque carezca del dinero necesario para comprárselo (Ya tenemos coche, 1958, de Pedro Masó), a Los ángeles del volante (1957), sainete melodramático sobre los taxistas madrileños, de Ignacio F. Iquino. "José María Forqué fue más allá al encontrar en un accidente de carretera, Accidente 703 [de 1962], la manera de profundizar en una sociedad económicamente creciente, pero moralmente en crisis", explica Galán, para quien el coche refleja los contrastes sociales de un país: desde la comedia religiosa Sor Citroën (1967) al racismo (Bwana, 1996), desde el franquismo visto por un adolescente de nuestros días (Carreteras secundarias, 1997), a la delincuencia juvenil (Deprisa, deprisa, 1981), la sumisión de la mujer (Lisboa, 1999), o la herencia cultural española en América Latina (Guantanamera, 1994).

El coche como huida, el coche como progreso social o el coche como reflejo de un país. Emilio Martínez Lázaro señalaba ayer la dificultad de hacer una película "de itinerario" en un país pequeño. "No es lo mismo ir a Denver que a Almería". Uribe y Martínez Lázaro explicaron las dificultades técnicas de rodar en coches. "Le tengo bastante manía, es incómodo, cuando escribo me lo pienso dos veces", confesó Uribe. Para Martínez Lázaro, esas dificultades se compensan por "ese aspecto romántico del coche en movimiento; las escenas de carretera pueden ser muy vistosas, por los paisajes, y, además, como dice Azcona, los actores tienen algo que hacer, y dentro de los coches son mucho mejores intérpretes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de junio de 2003