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El avance progresista en Italia abre una crisis para Berlusconi

El Olivo gana unas elecciones locales en varias regiones y ciudades italianas

Ricardo Illy, ex alcalde de Trieste, ligado a la famosa firma cafetera del mismo nombre, dio ayer el triunfo a El Olivo en la región de Friuli-Venecia-Giulia, adjudicándose el 53% de los votos. Un resultado crucial, confirmado ayer por el Ministerio del Interior, que resume el avance del centro-izquierda en las elecciones parciales que se celebraron en Italia el 25 y el 26 de mayo y, en segunda vuelta, el pasado fin de semana. La victoria progresista ha abierto una crisis en los partidos de la coalición de Gobierno que encabeza Silvio Berlusconi.

La candidata del centro-derecha, Alessandra Guerra, impuesta por la Liga Norte contra el parecer de las bases de Forza Italia, quedó 10 puntos por debajo. El líder liguista, Umberto Bossi, acusó a los otros partidos de la coalición de no haberla votado. Los malos humores en el centro-derecha contrastaban con la euforia de la oposición.

Piero Fassino, líder de los Demócratas de Izquierda, principal partido de El Olivo, se felicitó por una "victoria arrolladora" que, en palabras de su aliado, Francesco Rutelli, portavoz del grupo centrista La Margarita, "demuestra que existe una alternativa creíble" al Gobierno de Silvio Berlusconi. El primer ministro, de viaje en Oriente Próximo, se negó a admitir el alcance político que la oposición quiere darle a estos comicios, que afectaban a 12 millones de italianos al renovar los gobiernos de doce provincias, dos regiones autónomas y casi 500 municipios, nueve de ellos capitales de provincia.

"Que no se hagan ilusiones", dijo Il Cavaliere, "porque este resultado estaba ya previsto". Eso sin contar, añadió, con que "a escala nacional la Casa de las Libertades mantiene la mayoría". Sus aliados consideraron urgente, sin embargo, un análisis profundo de los resultados e incluso se insinuó la posibilidad de cambios en el Ejecutivo.

En las 12 provincias en las que se votaba, seis controladas por cada una de las coaliciones, el resultado de las urnas arroja un desempate, con siete para El Olivo y cinco para la Casa de las Libertades. La izquierda, que se presentaba unida en casi todas las jurisdicciones, ha mantenido sus feudos de Pisa, Massa-Carrara (Toscana), Foggia, Benevento (sur), Caltanissetta, Enna y Siracusa (Sicilia). Mientras la CDL ha perdido la provincia de Roma, que ha pasado a El Olivo, aunque sigue controlando cinco provincias sicilianas.

El mismo desequilibrio se ha producido en las nueve capitales de provincia en juego porque la coalición de Gobierno, que controlaba los ayuntamientos de cinco de ellas, se queda con cuatro y la oposición conquista cinco.

La afluencia a las urnas en esta segunda vuelta apenas superó el 49% de los electores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de junio de 2003