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OPINIÓN DEL LECTOR

CIP en el limbo

Hace ya muchos años que los centros de iniciación profesional (CIP) comenzaron a desarrollar su trabajo en el ámbito de la formación no reglada. Dicha labor está dirigida especialmente a jóvenes excluidos del sistema educativo reglado. la labor de estos centros tiene un carácter eminentemente educativo, tendente a lograr la inserción social de dichos jóvenes y/o su retorno al sistema educativo. De este proceso pueden dar fe la multitud de jóvenes que han pasado por los diferentes centros ("los Talleres" en lenguaje coloquial).

Si bien la financiación de los Programas de Garantía Social corre a cargo de diferentes entidades publicas (Fondo social Europeo, ayuntamientos y Departamento de Educación del Gobierno vasco), como trabajadores nos encontramos en un limbo irreal, ya que ante el Departamento de Educación no existimos en muchos aspectos. Por eso, solicitamos una definición de nuestro reconocimiento profesional, puesto que a día de hoy a un enseñante procedente de un CIP no se le reconoce en absoluto la labor educativa desarrollada (no se bareman sus méritos de cara a una incorporación a las listas o al trabajo en el sistema reglado de enseñanza).

Por ello, reclamamos de los responsables del Departamento de Educación un pronunciamiento favorable a nuestras demandas de reconocimiento profesional, puesto que en la actualidad nos sentimos remunerados (el salario no es el problema y lo saben), pero no así reconocidos en nuestra labor docente, equiparable a la realizada en el ámbito reglado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de junio de 2003