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Reportaje:

Cruzada contra los malos humos

Más de 170 centros de salud andaluces organizan esta semana actividades para promover el abandono del tabaco

Fumar es malo, lo reconocen hasta los fumadores empedernidos. Pero, para la mayoría, dejar el tabaco no es fácil. Para allanarles el camino, 174 centros de salud de Andalucía participarán hasta el viernes en la cuarta Semana in humo. Los objetivos son varios: concienciar de que el tabaquismo es una enfermedad crónica y una forma de drogodependencia, frenar la entrada de nuevos jóvenes a la adicción, involucrar a más médicos de cabecera en la cruzada y conseguir que al menos 40.000 fumadores den en estos días sus primeros pasos para abandonar el cigarrillo.

Manuel Morales lleva 41 años enganchado y dice que a sus 58 no va a dejarlo. No, hasta que no le quede más remedio. Sabe que el tabaco le perjudica, pero fuma dos paquetes diarios. Intentó abandonarlo 10 veces. Todas fracasó. Es uno de los miles de andaluces que fuman y que suponen el 39% de la población mayor de 12 años.

Según datos del Servicio Andaluz de Salud, el tratamiento de enfermedades directamente relacionadas con el tabaquismo durante 2002 supuso un coste de 360 millones de euros. Para justificar las actividades -promovidas por la Sociedad Andaluza de Medicina de Familia y Comunitaria (Samfyc) y apoyadas por la Consejería de Salud- el delegado en Málaga, José Luis Marcos, recordó que el tabaco es la causa del 90% de los cánceres de pulmón, del 70% de las bronquitis crónicas y del 25% de las enfermedades cardiovasculares, además de ser factor de riesgo para una larga lista de patologías. En síntesis, que es la mayor causa de muerte entre personas adultas.

La Samfyc pretende revertir estas cifras a largo plazo. Para ello, durante esta semana dispondrá mesas informativas, dará charlas en colegios, cambiará cigarrillos por rosas y organizará sesiones de formación con personal sanitario; actividades que preceden al Día Mundial sin Tabaco que se celebra el 31 de mayo.

Los neumólogos, aquellos que lidian a diario con los estragos causados por el tabaco, respaldan la Semana sin humo, pero quieren más. "Hay que invertir más, insto a librar más dinero para crear consultas monográficas [de deshabituación tabáquica]", reclamó Miguel Rosales, jefe de Neumología del hospital Clínico. Reivindicación hecha en tono constructivo a la consejería ya que advirtió que si la actual consulta del Clínico se ofreciera a los centros de salud, la lista de espera -situada en torno a los 20 días- se colapsaría. En Andalucía existen 13 unidades especializadas en los hospitales públicos y varios programas antitabaco desarrollados por la atención primaria.

Los especialistas creen que debería haber una consulta específica por hospital y que se debe multiplicar el apoyo público, especialmente para cubrir los costes de personal que son mucho más caros que los tratamientos. Francisco Miralles, jefe de Neumología del Carlos Haya, incidió en que por la repercusión social, económica y sanitaria, la deshabituación "es la terapia preventiva más rentable, más que una mamografía o que tomar la tensión". Rosales aportó otro dato: un fumador empedernido que haya comenzado precozmente se acorta la vida en 22 años. Sobre la mesa de la rueda de prensa, no había ningún cenicero. Una técnico de la Delegación sugirió que los quitaran segundos antes. Fue un gesto de coherencia y así nadie pudo dar un mal ejemplo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de mayo de 2003