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ELECCIONES

La tecnología está preparada para implantar el voto electrónico, pero no la ley

El 38% de los guardias civiles votaron electrónicamente hace un año - Los expertos piden más pruebas piloto para comprobar los sistemas técnicos - En las municipales británicas se probaron sistema de voto remoto

A Sergio Ávila le pidió una empresa que ideara un método para incluir automáticamente publicidad en los e-mails de sus usuarios de correo gratuito. Terminó creando Evoto, un sistema de voto por correo electrónico. "Evoto acredita al individuo con claves PGP y con firma electrónica. Si se tardan cuatro meses en preparar unas elecciones, con Evoto tardaríamos un día".

Juan Antonio Martínez ideó el suyo por necesidad. "Éramos 1.000 socios en Hispalinux, pero en las juntas sólo votaban 25 o 30". Su JFreeVote es una colección de utilidades "que permite hacer votaciones desde múltiples aparatos, ya sea el navegador, la aplicación de e-mail o la urna electrónica del colegio electoral", con software libre.

Las tecnologías ya están listas, pero en las elecciones municipales del domingo no habrá e-votaciones: la ley electoral (LOREG) no prevé este mecanismo de sufragio.

En la Junta Electoral Central consideran que "el cambio de la legislación tiene pocas perspectivas de avanzar": para que se aplique en unas elecciones debe reunir las mismas garantías que el voto tradicional: privacidad, fiabilidad, transparencia, garantía de anonimato, seguridad, revocación del voto nulo o la posibilidad de comprobación de resultados. "Además, hay problemas de alfabetización de la población, de acceso universal a las tecnologías y de recursos", justifican. Aun así se han realizado experiencias no vinculantes en distintos comicios.

Los juristas consultados consideran que lo primero que hay que conseguir se sitúa en el terreno sociológico: la sociedad y los responsables de la Administración deben ver las ventajas de estos procedimientos.

En un sistema electrónico la papeleta adquiere un formato digital en el momento en el que se emite el sufragio. Puede ser presencial o remoto. En el presencial el votante se desplaza al colegio electoral, lugar donde emite su voto electrónico. En Brasil, por ejemplo, se emplearon las urnas electrónicas. Sus ventajas son la velocidad y exactitud en el recuento de los sufragios, el ahorro de material en la impresión, la flexibilidad para modificar las papeletas...

El 'e-voto' de la Guardia Civil

En los sistemas remotos el votante no se desplaza. El sufragio viaja en formato digital por una red de comunicación. Por Internet o por una intranet, como la empleada en junio de 2002 para elegir el órgano asesor de personal de la Guardia Civil, suministrada por Indra. Fue una prueba piloto oficial sin intervención de papel.

Los sistemas remotos están preparados para ser aplicados en organizaciones (sindicatos, colegios profesionales...) y para fomentar la democracia participativa.

Otro cantar es su aplicación en elecciones institucionales. Los expertos reclaman "que se defina una estrategia de implantación gradual que contemple la realización de proyectos piloto no vinculantes. También que se establezcan estándares de seguridad al más alto nivel", dice Andreu Riera.

En marzo se realizó otra prueba oficial en España, promovida por los ministerios de Interior y de Ciencia y Tecnología. Fue un modelo híbrido. La mayoría de los vecinos de El Hoyo de Pinares (Ávila) votó en urnas electrónicas situadas en el colegio electoral; otros por Internet. En 10 minutos los resultados estaban listos: el 59% de los votantes decidieron cambiar al sábado la tradicional romería del último domingo de mayo.

La ley electoral de Euskadi (1998) sí contempla el voto electrónico. El Gobierno autónomo ha promovido la creación de Demotek, un sistema en el que participan diversas empresas tecnológicas vascas que agiliza el recuento de las papeletas y la transmisión y comunicación de los resultados.

Elecciones en el Athlétic

Demotek fue empleado con éxito en las elecciones de la Universidad del País Vasco (UPV), a pesar de que los estatutos no fueron aprobados al no alcanzarse la mayoría. Sin embargo, en las del Athlétic de Bilbao regresaron al recuento manual: la luz ambiental perjudicó a los lectores de votos ultravioletas.

La Universidad de León ha establecido el Observatorio del Voto Electrónico (OVE). Objetivo: "Analizar las propuestas existentes que ayuden a extender la democracia a todos los ámbitos, no sólo el electoral", explica su coordinador, Ángel Alonso.

OVE tiene tres ámbitos de actuación: el congreso anual Votobit (que se celebró a finales de febrero); los informes semestrales que envían a Presidencia del Gobierno, y el fomento de la investigación, como el proyecto Aurora, una plataforma que crea aplicaciones, sean comunidades, encuestas o procesos electorales.

Los optimistas consideran que el voto electrónico podría terminar con la apatía del electorado; los pesimistas, que los motivos por los que la gente pasa de votar no dependen del sistema de emisión del sufragio.

Mientras, el Senado abrió en 2002 una ponencia de estudio. Un año después, sólo se ha constituido la mesa. Como reconoce el senador socialista Félix Lavilla, "Nada se ha hecho todavía".

El escrutinio de las municipales llega al ciudadano por SMS

Las primeras elecciones institucionales con voto electrónico de Europa fueron el pasado 1 de mayo en el Reino Unido. Se emplearon sistemas de pantallas táctiles, que presentan menús de selección -copias exactas de las papeletas electorales-, y urnas electrónicas con un escáner óptico que realiza la lectura del voto cuando se introduce la papeleta en la máquina. Ambos sistemas fueron suministrados en dos circunscripciones locales por Indra.

La solvencia de la empresa española en aplicar estos sistemas en elecciones viene de lejos. "Los venezolanos llevan nueve comicios, desde 1998, emitiendo su sufragio en 7.300 urnas electrónicas", cuenta Ignacio Royo-Villanova, consultor de procesos electorales de Indra.

La compañía también cuenta con soluciones de tecnología Internet. "Cada votante censado dispone de una identificación digital única, que le da acceso a las pantallas en donde realiza su selección de candidatos y candidaturas por su circunscripción. El acceso a las pantallas se realiza desde cualquier equipo conectado a la Red. La transmisión de los datos al Centro de Totalización se realiza cuando el votante confirma y acepta los candidatos / candidaturas elegidos", explica Juan Carlos Batanero, director de Arquitecturas Avanzadas y Seguridad.

"El secreto del voto queda garantizado ya que el sistema no vincula ni registra de forma alguna la identificación del elector con el voto emitido", añade Batanero.

Asimismo, Indra ha dirigido un grupo de empresas europeas en el desarrollo de Euro-citi, un proyecto auspiciado por la Unión Europea. "El objetivo era el desarrollo y aplicación de un conjunto de nuevos servicios públicos: tele-voting (realizacion de votación en la Red), e-forms (envío de formularios) y tele-consulting (encuestas públicas en la Red)", dice Royo-Villanova.

Estos servicios, accesibles por Internet y teléfono móvil, se probaron en el barrio barcelonés de Poble Sec, en Atenas (Grecia) y en Brent (Reino Unido).

La última novedad llega el próximo domingo. Los ciudadanos de municipios mayores de 100.000 habitantes podrán recibir vía mensajes SMS el escrutinio final de las elecciones municipales y autonómicas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de mayo de 2003

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