Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:FÚTBOL | Semifinales de la Liga de Campeones, partidos de vuelta

La noche más esperada

El Real Madrid afronta el desafío de vencer su propio desconcierto y el ciclo feliz en el que ha entrado el Juventus

El Madrid regresa esta noche (20.45, TVE-1 y Canal Plus) a su territorio más familiar, por exigente que parezca, y éste de Turín lo es. Le espera la Juve, que ha entrado en una especie de ciclo feliz. Acaba de ganar la Liga italiana y se siente ayudado por la mayoría de los factores que pesan sobre el partido: juega en casa, dispone de todos los titulares, sale con un resultado que satisface a toda Italia, se mide con un equipo que ha entrado en una curva descendente, con problemas que se hacen evidentes en el campo. Se enfrenta, en definitiva, al Madrid que pena en la Liga y que tiene a sus estrellas en estado precario. Jugarán los cinco grandes del Madrid, casi por exigencias del guión, pero el déficit físico de Raúl, Ronaldo, Zidane y Figo es indudable. Cuesta encontrar algún flanco saludable para el Madrid, excepto la ventaja de la ida (2-1) y su extrema capacidad para manejar los secretos de la Copa de Europa. Es su torneo y nunca acepta el papel de víctima.

Pocos encuentros tienen más capacidad de convocatoria que éste de Delle Alpi. Dos equipos clásicos se encuentran en la semifinal de la Copa de Europa. Uno representa lo mejor del torneo, pues ningún club ha hecho más por la competición que el Real Madrid, ganador de nueve títulos, el equipo de Di Stéfano, Gento, Puskas, Amancio y ahora de Raúl, Roberto Carlos, Zidane, Figo y Ronaldo. A sus estrellas, más que a un entrenador, más que a cualquier otra referencia, se asocia el Madrid. Lo entendió Miguel Muñoz en su día y lo ha comprendido perfectamente Del Bosque, remitido al papel de sensato conductor de un incomparable grupo de estrellas. A las figuras madridistas les toca resolver el enorme desafío de esta noche, como lo han hecho habitualmente en los últimos años.

Es cierto que hay un clima de desconcierto en las últimas semanas, presididas por el recuerdo de los excelentes partidos frente al Manchester y los pésimos resultados en la Liga. Al fondo se adivina el precio que ha pagado el equipo por la lesión de Raúl, el referente más sólido del equipo. Con Raúl hay una garantía de estabilidad que no se corresponde con ningún otro jugador del Madrid. Por eso su regreso se antoja fundamental, aunque no será fácil verle en su mejor versión, apenas tres semanas después de la operación de apendicitis. A Raúl se añade Zidane, que vuelve al campo que le encumbró como jugador, y también Ronaldo, si se confirma su impensada recuperación. La música del Madrid suena diferente cuando juegan ellos, protagonistas principales de los dos partidos con el Manchester y de la victoria frente a la Juve. A Del Bosque corresponde dar con la tecla justa, después de la fatigosa búsqueda de una alineación solvente durante el periodo de baja de Raúl. Se habla de la posibilidad de jugar con un libre, pero la titularidad de Ronaldo desbarataría la idea que ronda por la cabeza del técnico tras la baja de Makelele, que no tiene sustituto natural en su puesto. A nadie se le ocurre Flavio como solución, sino como recurso de emergencia, poco fiable, por otra parte.

La Juve viene lanzada al partido, convertido el equipo en la última sensación del fútbol italiano. Dos títulos sucesivos de Liga han abierto comparaciones con equipos pasados, sin caer en la cuenta de que la mejor Juve no alcanzó ningún campeonato. Ganó el Mundial, pues ésa es la Italia que ganó en España 82 -Zoff, Gentile, Scirea, Cabrini...-, pero sus dos triunfos en la Copa de Europa no dejaron mayor rastro. La Juve actual parece más competente que memorable. Es la representación perfecta de aquello que tanto se valora en Italia: orden, sacrificio y victoria. Es el equipo que le espera al Madrid en una de las noches más esperadas del año.

Juventus Turín: Buffon; Thuram, Tudor, Montero, Pessotto; Zambrotta, Davids, Tacchinardi, Nedved; Del Piero y Trezeguet.

Real Madrid: Iker Casillas; Míchel Salgado, Hierro, Helguera, Pavón, Roberto Carlos; Figo, Flavio Conceicao, Guti o Ronaldo, Zidane; y Raúl.

Árbitro: Urs Meier (Suiza)

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de mayo de 2003