Fomento amenaza con imponer su trazado en las obras del AVE sobre el Llobregat

Lejos de acercarse para lograr un acuerdo sobre el trazado definitivo del AVE, las administraciones implicadas enconan sus posiciones. El secretario de Estado de Infraestructuras, Benigno Blanco, afirmó ayer que si el Ministerio de Fomento no alcanza un acuerdo con la Generalitat y los ayuntamientos catalanes sobre el AVE a su paso por el río Llobregat en El Prat, el ministerio seguirá adelante con las obras y con su decisión de hacer pasar el tren por encima del río a través de un puente. Fomento rechaza soterrar la vía para cruzar el Llobregat por un túnel, mientras que el Gobierno catalán y los ayuntamientos lo consideran imprescindible.

El consejero de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat, Felip Puig, que ayer participó junto con Blanco en una jornada sobre infraestructuras organizada por el grupo Recoletos, acusó a Fomento de pretender imputar a la Generalitat y a los ayuntamientos del Baix Llobregat el retraso de la construcción del AVE para "esconder la crisis de su gestión". Puig añadió que el ministerio busca excusas en la negociación para justificar los retrasos que se acumulan en otros tramos del trayecto y emplazó a Fomento a que haga público el calendario previsto de llegada del AVE a Barcelona.

El alcalde pide que se cree una línea ferroviaria de transporte de mercancías para duplicar el número de pasajeros en cercanías
Puig y Clos critican la nueva Ley de Puertos porque resta competencias a la Generalitat, mientras que Blanco lo niega
Felip Puig no cree que el soterramiento de la línea a su paso por el Llobregat retrase cinco años la llegada del AVE

Fomento sostiene que el soterramiento de la vía en el Prat comportaría un retraso de cinco años en la llegada de la alta velocidad. "Si el ministerio demuestra que el paso del AVE por debajo del Llobregat supone este retraso, podríamos modificar nuestra posición, pero yo personalmente no me lo creo", dijo Puig. Para demostrar que los plazos del ministerio son exagerados, Puig puso como ejemplo la construcción del túnel por debajo del río Besòs por donde pasará la futura línea 9 del metro. Según el consejero, su construcción ha comenzado y se calcula que dentro de un año y medio ya se podrán realizar las pruebas del tren suburbano.

La semana que viene se celebrará una reunión en Madrid entre técnicos del Gobierno central, autonómico y el Ayuntamiento de El Prat para analizar, contrastar y comparar los informes sobre el tramo conflictivo del AVE.

Mientras el contencioso del AVE se endurece, ayer se abrió un nuevo frente de conflicto: la reforma de la Ley de Puertos. Para el Gobierno catalán, el proyecto de ley presentado por el PP supone una pérdida de autonomía y competencias en la gestión del puerto de Barcelona, mientras que para Blanco no es así.El alcalde de Barcelona, Joan Clos, se sumó ayer a las críticas de la Generalitat al proyecto de ley de puertos. Clos considera que la reforma es "centralista" y la rechaza porque supone "un paso atrás". El alcalde dijo ayer, durante un coloquio sobre infraestructuras organizado por Barcelona Centro Logístico, que lo que quiere el Gobierno del PP es volver a centralizar la gestión de los puertos -traspasada a la Generalitat en 1997- "renunciando así a los propios principios ideológicos por una cuestión de ostentación de poder". Blanco lo negó y dijo que la futura ley no resta competencias a los gobiernos autónomos ni a las autoridades portuarias. Felip Puig anunció por su parte que CiU está estudiando presentar una enmienda a la totalidad.

Durante su intervención, Clos denunció la discriminación de Barcelona frente a Madrid en materia de infraestructuras y reclamó más inversiones en los trenes de cercanías para poder duplicar el número de pasajeros y aliviar las congestiones en los accesos a la ciudad.

Para conseguirlo, el alcalde considera indispensable la creación de una nueva línea ferroviaria de transporte de mercancías que ascienda por el Llobregat y vaya a Igualada (Anoia), Manresa (Bages) y Vic (Osona), desde donde saldrían dos ramales, uno hacia Portbou (Alt Empordà) y otro a Puigcerdà (Cerdanya). Clos dijo que el puerto de Barcelona sólo evacua el 8% de su carga por ferrocarril, mientras que en Europa la media se sitúa alrededor del 30%. En este mismo sentido, considera imprescindible que el aeropuerto de Barcelona tenga vuelos intercontinentales, "porque la carga que transportan los aviones es proporcional al número de estos vuelos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 29 de abril de 2003.

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