Cartas al director
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Los muertos más cercanos

Julio, dicen cosas como que te mataron cuando "cumplías con tu deber periodístico" de "contar la verdad por encima incluso de la propia vida". Supongo que esas frases nacen de un dolor tan genuino como el mío, pero aun así me desconciertan. Porque también hay quien piensa que la "democracia" (y la economía, etcétera) debe defenderse a bombazos por encima de la vida. El fin justifica los medios. Yo no quería que tú me contaras "la verdad" si eso iba a suponer que acabarías volatilizado en una tormenta de arena. Hubiera preferido que siguieras practicando no el periodismo, que era tu segundo oficio, sino el primero, que era el de contagiar de alegría a la gente. He aquí la única verdad que extraigo de lo que ha sucedido: que esta guerra debe parar y que te queremos. Julio, no es que tus amigos no te olvidemos, es mucho más que eso lo que sentimos por ti.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 08 de abril de 2003.

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