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Perfil | Jaime Pérez Renovales

Salto al sector privado

Jaime Pérez Renovales ha decidido dar un giro a su carrera. La mano derecha del vicepresidente Rodrigo Rato durante año y medio ha abandonado la administración para fichar por Banesto, donde llevará los servicios jurídicos de la entidad. El paso es lógico si se tiene en cuenta que Pérez Renovales es abogado del Estado, muchos de los cuales dan el salto del sector al sector privado cuando agotan su carrera en la administración.

En el caso de Pérez Renovales esa carrera se asemeja más a un sprint. En parte porque con 32 años ya era jefe del gabinete del vicepresidente segundo y ministro de Economía, cargo al que llegó por su perfil técnico, asegura otro abogado del Estado, con el que mantiene una buena relación.

Sacó su plaza en 1996 con el número dos de esa promoción y, tras pasar una temporada en Barcelona, recaló en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), donde fue subdirector de los servicios jurídicos en la época de Juan Fernández-Armesto. Desde esa posición vivió los primeros pasos del caso Gescartera, que años más tarde le obligó a comparecer en el Congreso de los Diputados, cuando ya estaba al lado de Rodrigo Rato. En ese trance, dicen que le sirvieron dos rasgos que, según amigos y colaboradores, definen su personalidad: la capacidad para no alterarse por nada -"es el hombre sin altibajos", asegura uno- y un gran sentido del humor.

Los que han trabajado con él dicen que es una persona accesible y de trato fácil, un trabajador tranquilo e incansable. Disponible para sus colaboradores incluso los sábados, hasta altas horas de la noche, siempre pegado al móvil. Pérez Renovales ha preferido no hacer ninguna declaración.

Otro rasgo que destacan es que el nuevo vicecesecretario del consejo de Banesto es que tiene su vida profesional muy clara, casi como programada, desde que decidió sacar la oposición tras licenciarse en Derecho.

Casado con una compañera de facultad, el nuevo secretario general de Banesto, que nació en Valladolid y tiene ahora 34 años, tendrá una vida profesional más tranquila en la entidad que preside Ana Patricia Botín tras dos años agotadores en el que ha acompañado a Rato en muchos de sus viajes. Y más tiempo para dedicar a su familia -tiene tres hijos de corta edad- y a su mayor afición. Si antes aprovechaba los viajes para comprar artículos de golf, ahora tendrá más ocasiones para practicar este deporte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de marzo de 2003