Un alcalde alicantino del PP insta a que no se vendan pisos a inmigrantes

Un empresario grabó las "recomendaciones" del regidor de Almoradí

El alcalde de Almoradí (Alicante), Antonio Ángel Hurtado, del PP, presiona a las inmobiliarias locales para que no vendan pisos a inmigrantes, "moros o gitanos". El gerente de una inmobiliaria grabó una conversación con el alcalde en la que éste le pide que no venda a "este tipo de gente" y propone acabar con las "pateras a zambombazos". Hurtado dijo ayer que se refería a mafias organizadas y delincuentes.

Hurtado trató de aclarar ayer a EL PAÍS que su conversación con el empresario de la inmobiliaria fue para "pedirle que evite la venta de pisos a personas que sepan que están involucrados con mafias organizadas o a delincuentes" y no a gitanos o inmigrantes. No obstante, añadió que muchas familias de gitanos y de inmigrantes instaladas en el pueblo causan problemas de convivencia, debido, a su juicio, a que no conocen las normas básicas de urbanidad.

El propietario de una inmobiliaria de Almoradí, Ulises García, grabó la conversación mantenida con el alcalde. Éste le pidió que miraran "muy bien" a la hora de vender o alquilar pisos. "Y que a qué me estoy refiriendo: a inmigrantes y a alguna otra gente a nivel de convivencia, como los gitanos que tenéis en los pisos del edificio de la Peña Madridista", según manifiesta en la grabación.

"Conciencia social"

El propietario de la inmobiliaria justificó que la denuncia pública de estos hechos se debe a "una cuestión de conciencia social, sin más intereses". El empresario explicó que nadie puede determinar quién tiene derecho a una vivienda digna y a quién puede o no venderle una casa. "Si hay problemas de convivencia o alguien no conoce las normas básicas de urbanidad, se le puede enseñar", comentó García.

El alcalde acusa al empresario de la inmobiliaria de vender un apartamento en este inmueble a los familiares de J. H. F, de 33 años, de etnia gitana que en mayo del pasado año acabó en Benejúzar (Vega Baja) con la vida de su esposa de un tiro de escopeta. "Hay que tener huevos a traer aquí a una familia de esos que vienen de Benejúzar, tras un escándalo como ése y meterlo en un bloque de pisos", afirma el alcalde de Almoradí. "¿Es que sólo vais a traer a maleantes de este tipo y familias como el de la Peña Madridista? La familia de los tiros y las escopetas, ¡pues hala, ahí va! ¿Es que no os habéis enterado de que esa gente no se integra?".

A esta familia de gitanos pertenece al autor de la muerte de su esposa el 19 de mayo de 2000. Juan acabó con la vida de Carmen H. C., de 33 años, de un tiro en la cabeza con su escopeta de caza. El hombre escapó de su hogar y se refugió en el Ayuntamiento, donde la emprendió a tiros también contra el mobiliario antes de ser detenido. Todas las familias de gitanos emparentados con la víctima o el detenido se marcharon de Benejúzar. Una de ellas se ha instalado en Almoradí. No obstante, el propietario de la inmobiliaria, y autor de la grabación, que les vendió el apartamento, Ulises García, explicó que esta familia ya ha puesto su casa en venta para marcharse de la localidad.

Almoradí también fue escenario en junio de 2000 de un incidente de tintes racistas: dos viviendas de familias gitanas fueron incendiadas durante el transcurso de una manifestación convocada contra la inseguridad ciudadana tras la muerte a cuchilladas de un joven de 22 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de febrero de 2003.

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