Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OFENSIVA CONTRA EL TERRORISMO

Los nacionalistas vascos responden a la clausura con indignación

El cierre del diario Euskaldunon Egunkaria sembró una indignación unánime en las filas del nacionalismo vasco. El Ejecutivo de Juan José Ibarretxe alzó la voz con contundencia, igual que los sindicatos, las asociaciones culturales y sociales y los medios de comunicación -no sólo Gara-, que ven en la operación un ataque contra el euskera y la libertad de expresión.

Ésta es una "medida de excepción en cualquier sistema democrático", dijo ayer la consejera de Cultura, Miren Azkarate, mientras reivindicaba la presunción de inocencia para los detenidos, personas "conocidas y de larga trayectoria en el mundo de la cultura". Por este preciso motivo, añadió, su detención crea "alarma social" y "tensionamiento". En su intervención -en la que recordó que el cierre del diario Egin "sigue sin aclararse desde el punto de vista jurisdiccional"-, se refirió en concreto a uno de los arrestados, Pello Zubiria, para quien pidió "que por lo menos tenga la atención médica adecuada" para la enfermedad degenerativa que padece.

Azkarate expresó en una frase lo que transmitieron otras voces nacionalistas a lo largo de la jornada. Que nadie tenga "la mezquindad ni la ruindad", dijo, de mezclar al mundo del euskera o las ikastolas con la violencia, ni de tratar de involucrar al Gobierno vasco por el hecho de haber dedicado medios económicos al desarrollo de la lengua y la cultura vascas.

El ministro del Interior, Ángel Acebes, lo negó tajantemente ayer en Zamora, informa José Lera.

"De lo que se trata es de una operación contra aquellos que colaboran con ETA, con sus crímenes y sus objetivos de extender el terror a través del asesinato, la extorsión, la coacción o la exclusión", dijo, en la misma línea que el presidente del grupo parlamentario del PP vasco, Jaime Mayor Oreja. El portavoz del PSE-EE, Rodolfo Ares, se mantuvo en una actitud de respeto hacia la medida.

Sindicatos

Pero las declaraciones de Acebes no calmaron la reacción. La medida es "propia de los Estados totalitarios", dijo el portavoz parlamentario del PNV, Joseba Egibar. El secretario de organización de EA, Rafael Larreina, sentenció: "No vamos a permitir que se intente que no exista un medio en euskera en nuestro país". Y Joseba Álvarez, dirigente de la suspendida Batasuna, añadió: "Es un ataque inaceptable e intolerable a un proyecto estrella del mundo de la cultura vasca". En el mundo sindical tampoco se vio con buenos ojos el cierre del periódico. También CC OO lo consideró un "exceso".

Varios miles de personas se manifestaron anoche por las calles de Vitoria para protestar por el cierre del diario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de febrero de 2003