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Bruselas propone reducir a la mitad el fracaso escolar de la UE en siete años

La presidencia griega quiere que cada país dedique el 5% del PIB como mínimo a educación

Los ministros de Educación de la UE, reunidos hoy en Bruselas, empezarán a analizar las propuestas de la Comisión Europea para mejorar la calidad educativa en el continente. Una de ellas consiste en reducir a la mitad, de aquí a 2010, el fracaso escolar, un asunto en el que España exhibe el peor porcentaje, después de Portugal, y el tercero si se incluye a los países candidatos. La presidencia de turno europea, en manos de Grecia, planea otra propuesta: fijar el 5% del PIB como el mínimo dedicado a educación, una idea que a España, con el 4,5% del PIB, le supondría un esfuerzo suplementario.

La Comisión Europea ha propuesto que la UE establezca cinco claros criterios de calidad educativa y metas para mejorarlos. Además de reducir a la mitad el fracaso escolar, los otros cuatro criterios (que usan el año 2000 como referencia y 2010 como meta) son los siguientes:

- Cada país debería reducir al menos a la mitad el desequilibrio entre hombres y mujeres en los diplomados en matemáticas, ciencias y tecnología.

- Cada país debería intentar que el porcentaje medio de personas de entre 25 y 64 años con estudios secundarios superiores roce el 80%.

- Cada país debería reducir a la mitad los malos resultados en lectura, matemáticas y ciencias.

- El porcentaje de población de 25-64 años en formación permanente no debería ser inferior al 10% en ningún país de la UE y la media comunitaria debería ser del 15%.

Los ministros de Educación de la UE empiezan hoy a debatir tales criterios y es probable que terminen adoptándolos, dado que ninguno ha puesto objeciones, si bien es previsible que las metas se suavicen o se expliciten dejando un amplio margen de aplicación a cada país, ya que la UE no tiene competencias en Educación para imponerlos. España, uno de los países peor colocados en estos criterios de calidad, es favorable, sin embargo, a establecerlos. "Sabemos que tendremos que hacer un gran esfuerzo, pero creemos necesario porque es un acicate para mejorar", dice una fuente diplomática española. El fracaso escolar español es dramático. Sólo Islandia y Portugal tienen un porcentaje mayor de abandono precoz de los estudios entre los jóvenes de 18 a 24 años. "Nuestra Ley de Calidad pretende, precisamente, reducir esta tasa de fracaso, que se situó en 2001 en el 28,6% de los jóvenes", asegura la misma fuente diplomática española. También es bajo el nivel de la población adulta española con educación secundaria o superior, que se sitúa en el peor puesto después de Portugal con un 42,4%, muy por debajo de la media europea, que fue en 2001 del 65,7% de la población entre los 25 y los 64 años. La educación permanente es también una asignatura pendiente. Sólo el 4,9% de los adultos españoles (25-64 años) la disfrutan, frente a una media comunitaria de 8,4% en 2001.

España únicamente está bien situada, dentro de estos cinco criterios, en su menor desequilibrio de diplomados en matemáticas, ciencias y tecnologías entre hombres y mujeres, un terreno en el que hay todavía grandes lagunas en el orden estadístico dentro de la UE y se sitúa en medio de la escala a la hora de contabilizar los malos resultados en comprensión escrita entre los quinceañeros. Figura por delante de Finlandia, Irlanda, Suecia, Reino Unido, Austria y Francia, y por detrás del resto.

A todo ello, el ministro griego pretende añadir un objetivo que probablemente proponga en marzo, en un consejo informal a celebrar en Atenas: dedicar a la educación un mínimo del 5% del PIB (Producto Interior Bruto) nacional. La idea que acaricia el ministro griego Petros Efthymiou requeriría un enorme esfuerzo por parte de su propio país, que registra el porcentaje más bajo de los 27 países europeos de los que hay datos.

Son muchos los países que están por debajo de ese porcentaje mínimo: seis en la UE y otros seis en los países candidatos. De aceptar la propuesta, también España está llamada a hacer un esfuerzo suplementario, ya que el gasto educativo público se sitúa actualmente en el 4,5%. La media de la UE está en un 5,5%.

España está pensando en añadir como criterio de calidad el nivel de aprendizaje de idiomas extranjeros, un asunto vital para fomentar la integración europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 2003