38 artistas muestran sus obras en un homenaje a su compañero fallecido Raúl Urrutikoetxea

Los compañeros del pintor Raúl Urrutikoetxea, fallecido en San Sebastián el pasado mes de septiembre a los 40 años, han apoyado con la cesión de sus obras la iniciativa de la bilbaína galería Ederti (Alameda de Rekalde, 37) de dedicar una exposición de homenaje al artista desaparecido. La muestra Raúl Urrutikoetxea y sus amigos, inaugurada ayer, reúne alrededor de una serie de pequeños cuadros en los que trabajaba Urrutikoetxea cuando falleció, 38 obras firmadas por otros tantos pintores de distintas generaciones y diferentes estilos artísticos.

Entre los autores presentes en la exposición colectiva en recuerdo de Urrutikoetxea están amigos suyos como J.R. Amondarain, compañeros de generación con quienes coincidió en sus años de formación en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco (Andoni Euba y Susana Talayero) y también profesores (Jesús Mari Lazkano) y otros colegas muy cercanos (David García). La lista de pintores que se han adherido al homenaje continúa con los nombres de Alfredo Alcain, Alfonso Gortazar, Daniel Tamayo, Ricardo Toja y Pedro Txillida, entre otros.

El centro de la exposición es un mosaico formado por 48 obras de pequeño formato, pintadas al acrílico, seleccionadas entre las 150 piezas de la última serie que pintó Urrutikoetxea. En ella, el autor abandonaba sus características arquitecturas - él se declaraba un voyeur que paseaba por la ciudad dejándose atrapar por los detalles de los edificios y los puentes- para adentrarse en la representación de la figura humana. "Son los cuadros de los hombrecitos, como decía Raúl", recuerda Arantza Zabala, de la galería Ederti.

Los artistas participantes y la galería cederán los beneficios generados por la venta de las obras, que estarán expuestas hasta finales de febrero, a la viuda de Urrutikoetxea.

Las pinturas de los hombrecitos iban a constituir la exposición de apertura de temporada en Ederti en octubre pasado. El repentino fallecimiento de Urrutikoetxea truncó el proyecto, en un momento de despegue de su carrera artística y de experimentación con la fotografía digital.

La galeria Altxerri de San Sebastián presentó con gran éxito su obra en la última edición de la feria Arco, en Madrid. No sólo captó la atención de los coleccionistas, sino que también consiguió una gran repercusión en el mundo profesional. Cinco galerías españolas le propusieron entonces realizar exposiciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 31 de enero de 2003.