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El albacea de Oteiza defiende la legalidad del contrato con la Marlborough

Carlos Catalán, albacea artístico de Jorge Oteiza, reiteró ayer que la producción escultórica del creador guipuzcoano tiene sustento legal en el articulo cuarto de los estatutos de la fundación que gestiona su legado. Esa cláusula confiere a Oteiza, "mientras viva", la libertad plena de producir piezas o variantes de las mismas "con destino a museos, instituciones, corporaciones o para el destino que libremente decida".

Catalán contestó así al presidente de la Fundación-Museo Jorge Oteiza, Juan Huarte, quien ha remitido un requerimiento notarial a la galería Marlborough para que se abstenga de vender obras del creador vasco. En noviembre de 2001 Oteiza y Catalán firmaron un contrato con la galería estadounidense para promocionar sus obras mediante una muestra itinerante internacional, que comenzará el 3 de abril en la sede neoyorquina de Marlborough, con 24 esculturas pequeñas y tres de mediano tamaño. Estas piezas reproducen maquetas depositadas por Oteiza en Alzuza. Catalán aseguró ayer que ninguna de las piezas pertenece a la fundación, sino que son propiedad del artista.

Huarte afirma en el requerimiento notarial que el artículo 10.3 de los estatutos prohíbe "la venta de bienes inmuebles y de los bienes muebles y obras aportadas por el fundador a la Fundación-Museo". La solicitud de prohibición se produce tras una sentencia judicial que negó a Oteiza la legitimidad para integrar a Catalán en el patronato que gestiona su legado. La juez declaró nula la decisión de los cuatro vocales críticos de iniciar "la proyección exterior" de la obra de Oteiza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de enero de 2003