Trabajo inicia un plan de formación para 2.000 porteros de discotecas

Atención al cliente, seguridad y protección de edificios, aspectos generales sobre drogodependencias, derecho de admisión, sensibilización medioambiental y hasta un test psicológico serán, entre otros, los contenidos de los cursos de formación que pondrá en marcha a partir de febrero la Consejería de Trabajo para los cerca de 2.000 porteros de bares y discotecas de la región, según explicó ayer el consejero Luis Peral.

El plan es una antigua petición tanto de los empresarios del sector como de la oposición que cobró fuerza a raíz de los hechos violentos en los que se vieron involucrados unos porteros en 2002. El pasado año el balance fue nefasto: Dobele A. D., un joven angoleño de 16 años, y Richard Paul Quisaguano Vargas murieron a manos de sendos porteros de discoteca (el primero en julio y el segundo en octubre). En febrero, la policía detuvo al portero y al jefe de seguridad de una conocida discoteca por agresión a un cliente. Y en mayo también fueron detenidos dos porteros de un bar de Getafe por incidentes en los que resultaron heridas dos personas por arma blanca.

Iniciativa "ambiciosa"

Los cursos de formación, según el consejero Peral, son una iniciativa "ambiciosa" que busca mejorar la atención de los usuarios de los bares y discotecas y que pretende, en un futuro, convertirse en requisito indispensable para optar al puesto de portero. Sin embargo, los cursos no son obligatorios.

Tanto José Luis Salazar, presidente de la asociación de bares especiales (Aebacom), como Alberto García Morell, su homólogo en la Asociación de Salas de Fiestas y Discotecas (Asfydis), aseguraron que intentarán que sea "prácticamente obligatorio" recibir la formación. "Estamos muy interesados en este asunto porque somos un colectivo que quiere prestigiarse ante la sociedad", declaró García Morell. "Si a un portero no le interesa hacer el curso, mal va", añadió Salazar. Ambos señalaron que la conflictividad en la relación de los porteros con los clientes "ha disminuido".

El presidente de la asociación nacional de porteros profesionales, Rafael de Castro, señaló, por su parte, que la iniciativa es "positiva y adecuada". De Castro aseguró que este organismo ya viene realizando cursos entre sus afiliados, la mayoría de los cuales se halla en Madrid.

La diputada socialista Teresa Nevado aplaudió la medida de la Consejería de Trabajo pero, a su juicio, los cursos deberían ser obligatorios para, dijo, "garantizar que se introduzca un nivel profesional adecuado". Nevado aseguró que la idea es una iniciativa parlamentaria presentada por el PSOE en la Asamblea el pasado año. "Sorprende que el Gobierno haya tenido que esperar el empuje de la oposición para poner esto en práctica", señaló.

El Gobierno regional invertirá 900.000 euros en el plan de formación. Los cursos tendrán una duración de 57 horas y se impartirán en las sedes de las patronales de bares y discotecas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de enero de 2003.

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