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Un hombre acaba con la vida de su suegra, hiere a su esposa y se ahorca en un pueblo de Segovia

El propietario de un bar de Cantalejo (Segovia) mató ayer a su suegra de un tiro e hirió a su mujer. Horas después se ahorcó. Una discusión conyugal por la hora del cierre del bar pudo ser el desencadenante de la furia que llevó a Cecilio Calvo Matesanz, de 37 años, a disparar contra su esposa, María del Rosario de Diego, a la que causó heridas leves, y a matar de un tiro a su suegra, Olimpia San Atanasio Gómez, de 65 años, que cayó desplomada tras el mostrador del establecimiento.

Cuando acabó con la escopeta, Cecilio arrastró su borrachera por las calles del pueblo hasta que decidió ahorcarse con su cinturón. Se colgó del pasamanos de hierro colocado en las escaleras de acceso a la parte posterior de la iglesia de San Andrés, patrón del municipio, de 3.500 habitantes, ubicado a 50 kilómetros de la capital segoviana.

El matrimonio tenía una hija de ocho años y regentaba el Café Expresso, ubicado en el número 12 de la calle Obispo Castro, justo debajo de la residencia familiar. Dos pisos más arriba, en la segunda planta del edificio vivía la suegra de Cecilio, que era viuda.

Todo ocurrió hacia las 2,15 horas de la madrugada de ayer, cuando María del Rosario de Diego bajó al bar para pedir a su esposo, delante de algunos clientes, que bajara la música y que cerrara el establecimiento. Dicho esto, ella misma se dispuso a echar el cierre de las ventanas. En el momento en que los clientes comenzaban a salir del bar pudo originarse la discusión entre ambos. En la Subdelegación del Gobierno de Segovia sostienen que en un momento de la disputa, ya solos, el presunto homicida fue a buscar una escopeta de caza y disparó a su esposa, a la que causó heridas leves en un costado y en un brazo, de las que tuvo que ser atendida en el centro de salud y posteriormente en el hospital general de Segovia. Le dieron el alta a las pocas horas.

El ruido de los primeros disparos sobresaltó a la madre de la mujer, Olimpia San Atanasio, quien bajó al bar y se encontró con su yerno que apuntaba con la escopeta. La mujer trató de refugiarse tras el mostrador del bar donde cayó muerta con un tiro en la espalda.

Herida, María del Rosario de Diego salió del local a pedir ayuda mientras su esposo dejó la escopeta en el portal y también salió corriendo en dirección a la calle. Iba dando traspiés, presumiblemente bajo los efectos del alcohol que había bebido, según han relatado algunos testigos. A las ocho de la mañana su cuerpo apareció suspendido de la barandilla de la iglesia.

De las declaraciones de la mujer a agentes de la Guardia Civil se desprende que su esposo no le sometía a malos tratos, aunque abusaba de la bebida en ocasiones, de acuerdo con la versión oficial.

El juzgado de Sepúlveda se ha hecho cargo de las investigaciones del suceso con el que amaneció la villa cantalejana y que alteró el normal transcurrir del municipio. Se ordenó el levantamiento de los cadáveres a los que se practicó la autopsia en el tanatorio de El Carmen, de donde saldrán para su entierro hoy a las 11.00.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de enero de 2003