Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:La jornada de Liga | FÚTBOL

El Sevilla aparca sus problemas y golea en su exilio al Mallorca

Nada mejor para olvidarse de los problemas que una alegría como la que ayer se concedió el Sevilla al golear en su partido matutino al Mallorca. Tres goles que le sirvieron para olvidar los líos en los que anda envuelto, aún con los ecos de la desafortunada actuación de Pablo Alfaro y Javi Navarro ante el Madrid y en el día en que comenzaba a cumplir la pena de cuatro de partidos en el exilio.

Y es que, el Sevilla realizó en el Ramón de Carranza uno de los mejores encuentros de la temporada. De ello se encargaron Casquero y Torrado, el mejor dúo posible en el centro del campo, o Fredi y Gallardo, incombustibles. Buen hacer del que se beneficiaron otros dos hombres que ayer demostraron ser imprescindibles: Reyes y Toedtli. El primero, porque bordó la mañana y se bastó solito para desarmar a toda la defensa rival con sus continuos desmarques; el segundo, porque, pese a los escasos ratitos que pasa en el césped, es una inagotable fuente de goles, como lo demuestra el doblete que le endosó al Mallorca y que le ha llevado a erigirse en el máximo goleador sevillista.

SEVILLA 3 - MALLORCA 0

Sevilla: Notario; Redondo, Óscar, Pablo Alfaro, David Castedo; Gallardo, Casquero (Samways, m. 73), Torrado, Fredi (Víctor, m. 68); Reyes y Toedtli (Moisés, m. 86). Mallorca: Leo Franco; Ángel, Poli, Nadal, Lussenhof; Campano (Carlos, m. 81), Riera (Raúl Martín, m. 66), Lozano, Robles (Turu Flores, m. 46), Ibagaza; y Pandiani. Goles: 1-0. M. 14. Reyes, de cabeza. 2-0. M. 34. Toedlti, también de un testarazo. 3-0. M. 84. Toedlti, a pase largo de Redondo. Árbitro: Megía Dávila. Amonestó a Casquero y Poli. Unos 15.000 espectadores en el estadio Ramón de Carranza, de Cádiz, en el primero de los cuatro partidos que, por sanción, el Sevilla no jugará en el Sánchez Pizjuán. Al comienzo, incidentes en las gradas entre hinchas radicales sevillistas.

Y todo ante un Mallorca ayer incapaz, por mucho que Ibagaza, Turu Flores y Pandiani lo intentaran. A partir del primer gol, que nació de una brillante jugada elaborada que culminó Reyes de cabeza, el Sevilla metió en su campo al cuadro balear. Fruto de ese dominio llegó el primero de los dos goles de Toedtli, que cabeceó a la red un milimétrico centro de Gallardo.

Con dos goles en contra y el rival desatado, el Mallorca se vio incapaz de reaccionar en la segunda mitad y, sólo ante su complacencia final, fue capaz de inquietar algo a Notario a través de los balonazos salidos de las botas de Pandiani o el Turu Flores o del ingenio de Carlos, al que Alfaro aguó la mañana al evitar bajo los palos un gol nacido de una carrera digna de récord.

Tras estos contados sobresaltos, el Sevilla quiso zanjar el choque con otro gol para los cerca de 15.000 aficionados que le siguieron a su exilio. Y para tal empresa nadie mejor que Toedtli, que leyó con claridad la intención de Redondo y aprovechó el balón largo que éste le brindó para lograr su segundo doblete del curso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de enero de 2003