Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fin del 'corralito' en Argentina será efectivo a partir del 2 de diciembre

El ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, corrigió a última hora del viernes el anuncio que hizo por la tarde, y la liberación del corralito financiero que imponía restricciones a la libre disponibilidad de unos 21.000 millones de pesos depositados en cuentas corrientes y cajas de ahorro se hará efectiva el lunes 2 de diciembre, cuando se cumplirá precisamente un año desde que el ex ministro Domingo Cavallo resolvió limitar los retiros para evitar la fuga masiva de depósitos.

Lavagna sólo había consultado su decisión con el jefe del Estado, Eduardo Duhalde, y con dos colaboradores antes de informar a la prensa, por eso luego debió reconocer que "los bancos necesitarán de algunos días para ajustarse a las nuevas normas reglamentarias que debe difundir ahora el banco central, y se ha dispuesto que los fondos estén disponibles dentro de cinco días hábiles, esto es, el lunes 2 de diciembre".

Como parte de su política de "apertura gradual", el Ministerio de Economía ya había permitido, hace tres meses, retirar los depósitos de hasta 10.000 pesos reprogramados, sujetos a las condiciones del corralón (restricciones de los depósitos a plazo) dictadas a comienzos de año y aumentó la cuota mensual de retiros del corralito, las llamadas cuentas a la vista, corrientes y cajas de ahorro, de 1.200 a 2.000 mensuales.

Los analistas y operadores del mercado financiero coinciden en que estaban dadas todas las condiciones para tomar la medida porque el público recupera la confianza en el sistema y mantiene su dinero en los bancos. Un portavoz del equipo económico explicó que también fue bien recibida entre los funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) porque era algo que "ellos pedían desde hace tiempo", pero advirtieron de que la apertura del corralón se va a demorar. Lavagna insiste en avanzar "paso a paso".

Ahora sólo quedan retenidos en los bancos 16.067 millones de pesos en depósitos a plazo, que serán devueltos en cuotas, actualizadas a una tasa de interés a la que debe sumarse la de inflación, según un calendario que se extiende como máximo hasta 2005.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de noviembre de 2002