El escándalo de Gescartera obliga al HSBC a reducir su actividad bancaria en España

El negocio de banca privada y gestión de fondos sufren una drástica caída desde 2001

Malos tiempos para la filial española del gigante británico HSBC. Además de pagar una multa de 2,1 millones de euros al Ministerio de Economía por mantener 138 cuentas opacas que trabajaban con Gescartera, el negocio de banca privada y gestión de patrimonios cae en picado. Los beneficios de la gestora de fondos han descendido un 77% en los dos últimos años y el patrimonio ha disminuido un 54,7% desde diciembre de 2001. HSBC reconoce que está reduciendo personal en España, aunque asegura que permanecerá en el país.

El prestigio y la confianza, los dos máximos valores para una entidad financiera, están en tela de juicio para el HSBC en España. Su implicación en el escándalo Gescartera y la multa del Ministerio de Economía le han colocado en una situación complicada para desarrollar su negocio.

HSBC, considerado uno de los cinco bancos más grandes del mundo, ha visto cómo este escándalo le ha afectado de lleno al negocio de clientes particulares, que vive los peores momentos desde que se afincó en España en 1996 con dos bancos, ahora fusionados en uno solo. La única división que, por el momento, está sufriendo menos es la de banca corporativa. Esta unidad trabaja, fundamentalmente, con las grandes multinacionales clientes del HSBC en todo el mundo.

Aunque la entidad no ofrece resultados en España por ser una sucursal de un país comunitario, sí se conoce la marcha del negocio de gestión de patrimonios, que es la base de la banca privada.

La fuerte caída de los beneficios en esta división ha provocado que, según fuentes del mercado, el banco se esté cuestionando desprenderse o cerrar la banca privada y la gestora de fondos. Según estas fuentes, para HSBC sería más rentable atender a los 2.036 clientes de fondos que tenía, hasta septiembre pasado, desde su sede en Londres en lugar de mantener abiertas las cuatro oficinas de las que dispone en España.

La entidad sostiene que, "por el momento, no hay planes para centralizar ninguna actividad en Londres" y que HSBC no ha decidido marcharse de España. Sí reconoce, sin embargo, que "se han tomado varios pasos durante el año para reposicionar las operaciones del HSBC en España". Entre ellas cita la fusión de la unidad de banca comercial con la de banca de inversión, tras lo que colocó a Peter Atkins como presidente. Al poco de llegar Atkins se cesó a los directores generales Jaime Galobart y Salvador Pastor, implicados en Gescartera.

Al finalizar el ejercicio 2000, la gestora tuvo un beneficio neto de 210.000 euros. Tras el escándalo de Gescartera, en junio pasado, ha pasado a ganar 48.000 euros. De los once fondos que tiene en España, diez mantienen rentabilidades negativas.

Por su parte, el HSBC emitió un comunicado sobre la multa impuesta por Economía en el que afirmó que "está considerando apelar la decisión". También manifestó que "cree haber cumplido con sus obligaciones legales de blanqueo de capitales en España" y que "continúa cooperando con las autoridades, tanto en España como en Reino Unido, en la investigación de los tribunales sobre el caso Gescartera".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 22 de noviembre de 2002.

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