Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El líder islamista de Turquía pacta con la oposición la estrategia para entrar en la UE

El vencedor en los comicios, Erdogan, se reúne hoy con los embajadores de la Unión

En un nuevo gesto de moderación y de política de Estado, el líder islamista turco, Recep Tayyip Erdogan, se reunió ayer con el líder de la oposición, el socialdemócrata Deniz Baykal, para acordar el programa de acercamiento de Turquía a la UE. A pesar de contar con una aplastante mayoría, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) ha aceptado tender puentes con el Partido Republicano del Pueblo (CHP), el único con el que comparte la Cámara tras la desintegración del sistema político tradicional turco en las elecciones del domingo.

'El acercamiento a la Unión Europea y la lucha contra la corrupción son objetivos comunes de ambos partidos', anunció Erdogan en una conferencia de prensa con Baykal, en la que ambos se estrecharon la mano como símbolo del nuevo espíritu de colaboración. Para Turquía, sumida en su peor crisis económica desde la II Guerra Mundial y que acaba de experimentar un cambio político radical, es una cuestión de Estado vital seguir manteniendo la fe en Europa.

El presidente de los socialdemócratas del CHP, que anunció 'una oposición constructiva' al nuevo Gobierno del AKP, coincidió con Erdogan en que había que dar pasos rápidos hacia la UE. Los jefes de Estado y de Gobierno de los Quince tendrán que decidir dentro de cinco semanas en Copenhague si dejan la puerta entreabierta a Turquía -por ejemplo, mediante una fórmula en la que se comprometan a revisar a medio plazo su candidatura- o dan un nuevo portazo a las aspiraciones del único país musulmán miembro de la OTAN.

Erdogan anunció que se reunirá hoy mismo con los embajadores de la Unión Europea en Ankara. Fuentes diplomáticas europeas en Turquía confirmaron ayer que el presidente del partido vencedor de las elecciones turcas había sido invitado a una cena organizada por la presidencia danesa de los Quince.

El líder islamista moderado turco ha solicitado también visitar España e Italia dentro de una gira europea que prevé iniciar dentro de una semana en Grecia. Pero aunque se le abran las puertas de las cancillerías europeas, el gran vencedor de los comicios turcos no podrá presentarse como un primer ministro electo, ya que no ha podido ser elegido diputado a causa de una inhabilitación judicial. Erdogan tiene pendiente para dentro de dos semanas una convocatoria ante la justicia, ya que la fiscalía general insiste en exigir que deje los cargos de dirección política en su partido por haber sido condenado por 'incitación al odio religioso' a raíz de haber leído un poema islámico en un acto público.

Por el momento, se prepara para ser recibido esta misma semana por el presidente de la República, Ahmet Necdet Sezer. Su intención es evaluar una lista de nombres de parlamentarios de su partido entre los que designar al candidato a primer ministro. 'Tiene que ser un político con prestigio y fortaleza para ocupar el puesto', dijo ayer, con la intención de desmentir a quienes desde la prensa laica le acusan de querer colocar a un títere en la jefatura del Gobierno para ejercer el poder en la sombra.

Para Hasan Cemal, director del diario turco Milliyet, el claro favorito es Abdalá Gül, vicepresidente del AKP y hombre de confianza de Erdogan. Una opinión con la que coinciden diplomáticos europeos y columnistas políticos de la prensa turca. Gül, educado en Londres y antiguo alto ejecutivo de banca árabe, figuró junto al ex alcalde de Estambul en la dirección de los partidos islamistas disueltos por el Tribunal Constitucional en 1998 y 2001. Ambos encabezaron finalmente una escisión en agosto del año pasado frente a la vieja guardia integrista del ex primer ministro Necmettin Erbakan.

En la lista que Erdogan quiere presentar al jefe del Estado pueden figurar también el portavoz del grupo de AKP en el anterior Parlamento, Vecdi Gönül, un jurista bien relacionado con el presidente Sezer, y el ex ministro del Interior en el Gabinete de Erbakan, Abdulkadir Aksu, que cuenta con otras experiencias de gobierno. En todo caso, se trata de dirigentes islamistas moderados que tendrán gran peso -Aksu se baraja también como posible ministro de Economía- en el futuro Gobierno de Ankara. Para el director de Milliyet, lo importante es evitar las tensiones con el poder laico, encarnado por el presidente de la República, quien tiene que proponer finalmente ante el Parlamento al candidato a ser investido primer ministro.

Mensajes tranquilizadores

Desde que las urnas confirmaron la victoria islamista, Erdogan no ha dejado de lanzar mensajes tranquilizadores al aparato de poder kemalista, a los mercados financieros y a la comunidad internacional. A pesar de que hoy mismo comienza el Ramadán en Turquía, donde las reglas de ayuno y oración se siguen con mucho menor rigor que en otros países musulmanes, el líder del islamismo moderado turco dejó ayer patente que parece preocuparle más la economía que la religión: 'Permitir que las mujeres que lo deseen puedan llevar el pañuelo en los centros oficiales no es una prioridad para nosotros; lo importante ahora en Turquía es el desempleo'.

Otro mensaje apaciguador llegó por el cable de la agencia estatal de noticias Anatolia desde Washington, donde se encuentra de visita oficial el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas turcas, el general Hilmi Ozkok: 'No hago comentarios sobre las elecciones. Los resultados expresan la voluntad del pueblo, y yo sólo puedo decir que la acato'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de noviembre de 2002