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El polígono petroquímico de Tarragona será controlado por videocámaras

Los ciudadanos recibirán llamadas telefónicas en caso de emergencia química

Los polígonos petroquímicos de Tarragona estarán controlados mediante videocámaras conectadas 24 horas con el nuevo centro de emergencias que se instalará en las oficinas del antiguo Consorcio de Aguas de Tarragona. Esta es una de las grandes novedades que se incluirán en la revisión del Plan de Seguridad Exterior Química de Tarragona (Plaseqta), cuya redacción final se dará a conocer a mediados del próximo mes de noviembre.

Entre otros aspectos más novedosos del plan destaca la implantación de un sistema de aviso telefónico personalizado a los ciudadanos de los barrios próximos a los polígonos para el caso de que se produjera una emergencia que requiriera comunicar la alarma a la población.

La revisión del Plaseqta, que en estos momentos desarrollan los técnicos del Gobierno catalán, prevé, tras la aquiescencia de las propias empresas, la instalación de cámaras fijas en los polígonos que se conectarán con el nuevo centro de emergencias, en el que se integrarán los diferentes cuerpos de seguridad involucrados en un accidente químico.

Con esta novedad, Tarragona se convertirá en el primer polígono petroquímico europeo custodiado con cámaras.

Esta conexión facilitará ver en imágenes las dimensiones de un accidente, reconocer al momento el producto químico que se debe tratar en el mismo y adelantar las operaciones que hay que realizar por parte de los técnicos en seguridad, según los redactores del plan.

Poner en marcha el centro de operaciones, que no se encargará únicamente de emergencias químicas, sino de todo tipo (inundaciones, accidentes de grandes dimensiones, incendios), tendrá un coste de entre 4,2 y 4,8 millones de euros, pendientes de partida presupuestaria.

En el plan trabajarán alrededor de 80 personas y dispondrá de personal fijo. La sede será el lugar de reunión del consejo asesor del Plaseqta y facilitará la toma de decisiones por parte del mismo. Los presupuestos calculados se justifican por la adecuación del centro, pero también para la renovación de los equipos y las carencias en los parques de bomberos.

En este presupuesto no se prevé el coste de las cámaras y tampoco otro de los sistemas de aviso novedosos que se incluirán en el plan como son las llamadas telefónicas personalizadas a los vecinos. Este mecanismo, que se puso en marcha en Estados Unidos en zonas nucleares, supone cuadricular el mapa de Tarragona y Flix, para llamar automáticamente tanto a teléfonos fijos como a móviles de los ciudadanos más cercanos y potenciales afectados por la emergencia química.

El mensaje, todavía no determinado, avisará de la existencia de un problema, de la necesidad de confinamiento de los vecinos en sus casas y recordará la importancia de conectar con las radios públicas y privadas para seguir la evolución del accidente. La tecnología que se utilizará es estadounidense y su uso se probará en el próximo simulacro químico, que aún no tiene fecha fijada.

Los técnicos del plan, cuyo director es el delegado de Gobierno de la Generalitat, César Puig, aseguran que con este sistema se puede alertar personalizadamente al 80% de la población del barrio o zona de la ciudad seleccionado. El uso telefónico no sustituirá el de las sirenas o megafonía para avisar a la población. El plan de seguridad se dará a conocer a sindicatos y entidades y se organizarán reuniones en los barrios de Tarragona para su publicidad. La revisión del Plaseqta, que se ultima ahora para su presentación a mediados de noviembre, incluye las últimas normativas europeas en materia de seguridad, como la Seveso II, en la que se estudian los riesgos que se pueden dar por la proximidad de empresas y productos, en lo que se ha dado en llamar efecto dominó (el accidente en una química puede trasladarse a la vecina por simpatía).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de octubre de 2002