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OPINIÓN DEL LECTOR

Fanfarria

Soy una persona que vive en Alcorcón, pero que desde siempre he realizado mis actividades diarias en Madrid capital, mis estudios, trabajo, ocio, etcétera, por lo que conozco lo que supone desplazarse a Madrid todos los días en transporte público.

Hace años, los poderes públicos propusieron con gran fanfarria, maqueta y stand incluidos, una terminal de autobuses subterránea que se supone que debería funcionar como un intercambiador de transportes en la glorieta de Príncipe Pío, terminal de autobuses de las líneas que discurren por la N-V.

Pero con el tiempo el prometido intercambiador se ha quedado en una serie de paradas de autobús desperdigadas por toda la zona, produciendo atascos de tráfico por parte de gran número de autobuses y haciendo que los sufridos pasajeros pasemos frío y nos mojemos en el intercambio con el metro y otros medios de transporte.

¿Será que nosotros pagamos menos impuestos que los usuarios que viven en la N-II o la N-VI y que sí gozan de los intercambiadores de verdad?

¿Por qué no se ha desarrollado este proyecto bajo la antigua estación de Príncipe Pío, promocionando un intercambiador que podía ser funcional y elegante, en vez de ceder dicha estación para usos privados?

¿Es ésta la política para promocionar el transporte público de unos usuarios que sí lo usamos y lo necesitamos de verdad?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de octubre de 2002