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Un día de perros

Hasta el dios de la lluvia se sumó a la campaña abstencionista y ayer Serbia vivió un día de perros con lluvia y frío. Belgrado permaneció todo el día sumida en la espesa niebla que emergía de los ríos Sava y Danubio. Ni rastro de la ciudad blanca, envuelta en el puré de guisantes.

Tras conocerse los resultados el primer candidato que afrontó a la prensa fue Miroljub Labus quien reconoció: "Las elecciones no han sido válidas y eso tendrá un efecto negativo en la reputación del país en el mundo. Ahora se plantea la pregunta de por qué ha sido así". Para Labus, "hay dos respuestas a eso. Una respuesta fácil: buscar la causa en el otro. El problema está en la ley y, si la ley fuera diferente, las elecciones serían válidas. Sin embargo, hay una respuesta difícil también: mirarnos al espejo y preguntarnos por qué la gente no ha votado, por qué más del 50% no ha acudido a la votación. Yo creo que una parte seria de los políticos debería hacerlo. No sólo pensar en la modificación de la ley, que por lo visto es imprescindible, sino al mismo tiempo pensar en por qué más del 50% no ha votado, aunque todos lo teníamos claro que Serbia necesita presidente".

A la una de esta pasada madrugada todavía no había comparecido ante la prensa Vojislav Kostunica, quien ya por la mañana parecía olerse el desenlace de la jornada electoral. Al emitir su voto, Kostunica declaró que es irracional que las elecciones presidenciales se celebren de acuerdo con una ley completamente anticuada y un censo electoral raro, según el cual Serbia resulta demográficamente una de las partes más viejas de Europa: "Estoy convencido de que estas elecciones, a pesar de todas las dificultades, mostrarán la determinación de ir hasta el final en los verdaderos cambios y de no pararse en un atajo reformista imaginario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de octubre de 2002