Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Comité de Competición cierra el Sánchez Pizjuán por cuatro partidos

El castigo por los sucesos del 'derby' es el más duro impuesto jamás a un club de Primera

El Sánchez Pizjuán será clausurado por cuatro partidos. Ésa es la sanción que el Comité de Competición, reunido ayer en Madrid, decidió imponer al Sevilla por los incidentes ocurridos el pasado domingo en el partido ante el Betis. El castigo aplicado al Sevilla, contra el que cabe recurso, es el mayor impuesto jamás a un club de Primera Divisíón -en Segunda, el campo del Nastic de Tarragona fue cerrado la temporada pasada por seis partidos-. Ahora le toca a la Comisión Nacional contra la Violencia pronunciarse el próximo jueves sobre si esta resolución le parece suficiente.

El Comité de Competición acordó ayer el cierre del campo del Sevilla por cuatro partidos debido a los incidentes ocurridos el pasado domingo en el derby frente al Betis. El club sevillano, además, ha sido multado con 3.500 euros. Ante esta resolución cabe recurso ante el Comité de Apelación y agotar la vía deportiva ante el Comité Español de Disciplina, que suele suspender cautelarmente el castigo, por lo que la sanción no será inmediata. Una prórroga que no podrá producirse a partir del próximo 1 de enero, fecha en la que entran en vigor las nuevas normas de la Ley del Deporte.

La sanción a Sevilla es la más elevada en cuanto a número de partidos impuesta jamás a un equipo de Primera División. El Comité de Competición ha considerado 'muy graves' los incidentes que se produjeron en el partido: la brutal paliza a un vigilante jurado por parte de un grupo de aficionados en el mismo césped del Pizjuán antes del inicio del partido, la agresión al guardameta del Betis Prats por parte de un espectador y lanzamiento de diversos objetos desde la grada al terreno de juego.

Competición justifica la calificación de 'muy graves' de los incidentes por 'su gran trascendencia, el elevado número de personas que han participado en ellos y por el carácter contumaz de las agresiones'.

El presidente del comité, Fernando Sequeira, ha considerado que la sanción está impuesta 'en el grado mínimo' -el artículo 109 del reglamento de la Federación aplicado habla de sanciones que van de cuatro partidos a una temporada-, al considerar 'la colaboración del club sevillano en el esclarecimiento de los hechos'. El comité, por otro lado, ha rechazado las diversas alegaciones presentadas por el Sevilla. El club adujo, entre otras cosasm, que utilizó en la seguridad del partido el número de vigilantes exigido por la reglamentación. Para el comité, el número de vigilantes no fue suficiente y, además, el club no cumplió las normas relativas a la seguridad con la diligencia necesaria.

Competición entiende que en su resolución no se produce agravio con casos precedentes. Su presidente negó asimismo que hubiesen actuado con 'mano dura o ejemplarizante'. 'Aplicamos la norma que está en vigor', añadió al tiempo que negó presiones de ninguna índole en su decisión.

La Comisión Nacional contra la Violencia decidió esperar a pronunciarse hasta conocer la resolución de Competición. El próximo jueves volverá a reunirse para estudiar si el dictamen de la Federación se corresponde a la gravedad de los sucesos y elevar o no el castigo. Preguntado por el supuesto de que Antiviolencia pidiese una sanción diferente a la impuesta por su comité, Sequeira afirmó: 'Se crearía un problema jurídico, porque un mismo hecho sería juzgado dos veces. Pero no quiero entrar a más valoraciones'.

Por la mañana, antes de la reunión del Comité de Competición, la Liga de Fútbol Profesional solicitó formalmente a la Federación la búsqueda de una alternativa sancionadora a la clausura de los estadios. La Federación, reunida en Junta directiva en Almansa, acordó la creación de una comisión con la Liga para estudiar el asunto. En algunos clubes se ha lanzado la idea de permutar la clausura por la puerta cerrada, si bien esta solución no es viable porque la UEFA la acaba de suprimir de sus normas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de octubre de 2002