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Un estudio alerta del abandono infantil de la dieta mediterránea

Aumenta la obesidad por el exceso de bollería, refrescos y dulces

La alimentación de los niños se aleja cada vez más de la dieta mediterránea. Hay demasiados refrescos, huevos, bollería y carne y poca fruta, legumbres, cereales y patatas. Esta es la principal conclusión del estudio EnKid, el mayor realizado en España sobre alimentación infantil y juvenil y que ayer fue presentado en Madrid. El estudio asegura que los niños comen peor en el campo que en las grandes ciudades.

El director del estudio y presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, Lluis Serra, afirmó que el abandono de la dieta mediterránea ayuda a explicar que en 20 años la proporción de niños obesos haya pasado del 7,5% al 13,9%. El estudio, patrocinado por la empresa de cerales Kellog's, es el resultado de una encuesta realizada entre 1998 y 2000 a 3.534 niños y jóvenes de entre dos y 24 años. Ayer se presentó el tercer y último análisis. El codirector del estudio y profesor de Nutrición de la Universidad de Navarra, Javier Aranceta, señaló que 'los jóvenes han sufrido más que nadie el que la industria alimentaria haya ganado terreno a la cocina'. Y añadió: 'Uno no puede empezar a cuidarse a los 50 años. Las enfermedades cardiovasculares han aumentado y, si no cambian las cosas, seguirán'.

- Proteínas en exceso. Los niños comen demasiada carne, huevos y pescado, es decir demasiadas proteínas. También ingieren en exceso bollería, galletas, snacks y frutos secos (ricos en grasa) y refrescos, dulces y golosinas, (aportan calorías). El estudio señala que los niños abusan de estos alimentos más que las niñas. El exceso en bollería se da principalmente entre los 6 y los 13 años. A partir de esa edad, predomina la ingesta excesiva de carne y huevos. Por otra parte, el consumo de refrescos aumenta espectacularmente a partir de los 10 años. Además, hay un consumo escaso de fruta, verduras, legumbres, cereales y patatas. Lo ideal son tres frutas y dos ingestas de verdura al día. El consumo de lácteos es, en general, adecuado.

- Campo o ciudad. Los niños comen peor en el campo que en la ciudad. El consumo de yogur, pescado, frutas y verduras es mayor en las urbes. Serra dijo: 'En ellas hay más oferta y es más fácil encontrar la fruta que prefieren los niños'. El campo gana en consumo de cereales y legumbres. El estudio afirma que los mayores de 14 años consumen cinco veces más alcohol en los pueblos que en las ciudades. Serra afirmó que en esta diferencia puede influir 'la falta de realización personal y de incentivos de muchos jóvenes que se quedan en el campo'.

- Comedor escolar. Allí come un 30% de los niños (el porcentaje diminuye con la edad). Por ello, es un lugar esencial para mejorar la alimentación. Aranceta: 'En el comedor ponen arroz a la cubana y hamburguesa, porque es lo cómodo y lo que le gusta a los niños. Con ese criterio muchos no ponen ensalada, pero la mayoría de la población infantil sí acepta la lechuga, el tomate, la zanahoria, las espinacas, las judías y los espárragos'.

- Conocimiento infantil. El estudio señala que la mayoría de los niños sabe cuál es la dieta adecuada. El 90% califica la bollería industrial de 'poco saludable'. A mayor nivel socioeconómico de los padres, más correcta es la alimentación de los hijos.

- Diferencias regionales. El estudio divide España en cinco regiones, en las que hay notables diferencias en el tipo de alimentación. 'En general, se puede decir que Andalucía y Canarias, donde hay un gran exceso de bollería, dulces, aperitivos y refrescos, son las zonas donde peor se come', señaló Aranceta. Donde mejor, la cornisa cantábrica y el noreste.

- Tipos. El estudio clasifica a niños y jóvenes en cuatro tipos de consumidores. Ocasional, el que ingiere muchos dulces, golosinas, aperitivos, bollería y frutos secos (35% del total). Tiende al sedentarismo y a ver la televisión más de dos horas diarias. El tipo saludable (30%, sobre todo mujeres) tiene un consumo alto de verduras, fruta y pescado. El proteico (30%) prima los huevos, cereales y lácteos. Son jóvenes deportistas. El lúdico (5%), tiene alto consumo de alcohol, refrescos y carne.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de septiembre de 2002