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Rescatadas 15 personas en los balcones de una casa en llamas en Arganzuela

El edificio está 'okupado' por 10 familias, ocho de ellas inmigrantes

Los bomberos rescataron ayer a 15 personas, entre ellas dos bebés, en un edificio del distrito de Arganzuela en el que se declaró un incendio sobre las tres de la madrugada. Asustados por el fuego, que bloqueó la salida, los vecinos se atrincheraron en los balcones. Algunos se deslizaron por el cableado de la fachada. Otros intentaron refugiarse en uno de los pisos del bloque contiguo. Los 30 inquilinos, en su mayoría inmigrantes, que resultaron ilesos, okupan el edificio porque 'nadie reclama la renta'.

'Escuché una explosión y me asomé a la ventana. Vi mucho humo y avisé a mis vecinos. Nos quedamos rodeados por el fuego'. Así describía ayer Gema, una de las personas que viven en el número 3 de la calle de Murcia (Arganzuela), el incendio que se declaró a las tres de la madrugada en su portal. Dos motos aparcadas en el zaguán comenzaron a arder por causas aún desconocidas. Las llamas se propagaron por la escalera, lo que bloqueó la salida.

Al llegar, los bomberos se encontraron a algunos de los vecinos atrincherados en sus terrazas. Consiguieron controlar el fuego en poco tiempo, pero la humareda impedía la entrada. Por esto, tuvieron que emplear una autoescala y rescatar a nueve personas desde las ventanas, entre ellos un bebé recién nacido. Una vez ventilado el edificio, ayudaron a salir de sus viviendas a otros seis inquilinos.

El Samur atendió a dos bebés, uno de 15 días y otro de 20 meses, aquejados ambos de una ligera hipotermia, ya que habían sido desalojados de la casa envueltos en toallas mojadas. 'Hubo gente que se deslizó por la fachada, por los cables e incluso lo intentaron con sábanas', cuenta Juana. Esta mujer, embarazada, y su marido, junto con su sobrino de 15 días y un bebé de un año, intentaron saltar a la terraza de un piso contiguo. Según la mujer, los dueños de la vivienda se lo impidieron.

El edificio de la calle de Murcia, ayer sin luz ni agua a causa del fuego, presentaba un aspecto tétrico. 'La dueña desapareció hace dos años. Desde entonces no pagamos renta', explica Gema, que sostiene que el incendio fue intencionado. 'Nos quieren echar. Ésa es la razón', añade.

En el bloque, un edificio protegido parcialmente por Gerencia de Urbanismo por estar en el conjunto histórico, hay humedad y hace mucho tiempo que no se realiza ninguna reforma. Un grupo de marroquíes vive en un pequeño habitáculo lleno de goteras en el patio.

'Nosotros pintamos y limpiamos. Venía un administrador a cobrar, pero hace tiempo que ya no viene', dice Gema. Los vecinos del bloque situado en el número 1 de la misma calle se quejan de que la dejadez del edificio siniestrado está provocando humedades muy importantes en sus casas y han presentado ya varias denuncias en la Junta Municipal de Arganzuela. Denuncian también las continuas peleas que hay en el inmueble. 'El agua se cala y una vez nos tuvieron que desalojar porque se anegó', señalan. Según la edil socialista Matilde Fernández, que visitó la zona, 'el Ayuntamiento no vigila por la conservación de los edificios'. 'Además, esta ciudad tiene un presupuesto pequeño para atender a las familias con menos recursos que carecen de una vivienda digna'. Fernández asegura que nadie de la Junta Municipal se interesó ayer por la suerte de estas personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de septiembre de 2002