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Reportaje:

Cuando el teléfono móvil descubre tu posición

El 112 estrena un sistema que permite localizar las llamadas procedentes de los terminales celulares

'Está usted en la confluencia de la avenida de Pablo Neruda, en la plaza de la Asamblea, en el barrio de Vallecas, ¿verdad?'. El ciudadano se quedó asombrado de que el operador del servicio de emergencias 112 hubiera averiguado, como por arte de magia, el lugar desde el que estaba llamado a través del teléfono móvil. Y, además, que lo hubiera hecho con tan extraordinaria precisión y prácticamente al instante. Pero no es fruto de la magia, sino de la tecnología.

Los operadores del teléfono de emergencias 112 podrán, en un plazo de 15 días, localizar las llamadas realizadas desde teléfonos móviles gracias al sistema puesto en marcha por el Gobierno regional y las compañías de telefonía celular. Este avance no supondrá ningún coste para el usuario ni será necesario cambiar el terminal.

El 112 comenzó a funcionar el 1 de enero de 1998 y su objetivo es recoger las llamadas de petición de auxilio o emergencia. Agrupa a la Policía Municipal, al Cuerpo Nacional de Policía, a la Guardia Civil, los bomberos de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid, además de los servicios de emergencias sanitarias y de rescate Summa, Samur-Protección Civil y Sercam. Desde su puesta en marcha, los operadores conocían el número de las personas que llamaban. En el caso de la telefonía fija, el sistema de identificación de llamadas permitía sacar un plano de situación exacta del comunicante. Esta aplicación se limitaba en el caso de la telefonía móvil a conocer el número del comunicante.

La dirección del 112 de Madrid, empresa pública de la Comunidad, quiso evitar esta carencia y coordinó con las tres operadoras de teléfonos móviles (Telefónica, Vodafone y Amena) el desarrollo de un sistema para subsanarlo. Ahora está listo para ponerlo en funcionamiento, tras bastantes meses de estudio y pruebas.

Calidad de la señal

El sistema detecta la ubicación exacta del teléfono móvil por la posición que mantiene respecto a la célula que recibe la señal del terminal. Para ello, el programa controla el triángulo que forma el comunicante y la célula y el sector desde el que habla, gracias a la potencia y la calidad de la señal que emita el móvil. 'Al usuario no le afecta en nada y no lo notará. Además la velocidad de la voz seguirá igual, sin ningún tipo de variación', explica el director de Negocios con los Operadores de Amena, Juan Carlos de la Vela.Los datos que recoja la célula que recibe la señal del comunicante serán transmitidos en tiempo real por una línea de servicios digitales o a través de fibra óptica a la central de operaciones del teléfono 112. Esta comunicación será independiente y por otro canal. En la central de 112, gracias a un sistema de información geográfica denominado GIS, el operador tendrá un mapa en pantalla que le permitirá saber en todo momento el lugar desde el que entra la llamada. 'El sistema permite que todos los terminales del 112 sepan al instante el ángulo y el sector del repetidor desde el que se realiza la comunicación', añade Francisco Puertas, uno de los técnicos de Telefónica Móviles que ha desarrollado el sistema. Sin embargo, este servicio no es infalible y puede tener algunas oscilaciones. Éstas serán mínimas en el caso del casco urbano y algo mayores en terreno abierto, como montañas o praderas. La mayor concentración de células y antenas de telefonía móvil de las poblaciones grandes permiten que el error sea de unos 50 metros.

El problema de la zona rural es que las grandes antenas y células de telefonía elevan el margen de error a unos 300 o 400 metros, como mínimo. Igual ocurre en las carreteras nacionales y autopistas, donde la distancia entre repetidores es mayor. 'De todas formas, esta distancia a campo abierto o en montaña no es mucha y permitirá que se gane mucho tiempo', explica un técnico en emergencias.

Llamadas falsas

El teléfono de emergencias 112 recibe el 60% de las llamadas (más de tres millones el año pasado) procedentes de teléfonos móviles. Un alto porcentaje de éstas resultan falsas o son derivadas desde otras provincias a la Comunidad de Madrid. Con el nuevo sistema se pretende reducir estos fallos, ya que se sabrá en todo momento desde dónde llama el comunicante.

'Además había otro problema. Hasta ahora, la gente llamaba perdida en la sierra y no sabía exactamente dónde estaba. Con este sistema, a pesar de los posibles errores, reduciremos el tiempo de búsqueda o acotaremos la zona de rastreo', explicó el técnico en emergencias. 'Si alguien nos dice que está en la montaña, que anochece y que no sabe regresar, podremos mandar a los bomberos o a la Guardia Civil al punto desde el que nos llame', añade.

Algo similar ocurre con las llamadas realizadas desde carreteras. El comunicante muchas veces acaba de ver un accidente de tráfico y no sabe en qué punto se halla. Este sistema evitará que los servicios de urgencia tengan que rastrear kilómetros y kilómetros de carretera hasta hallar al accidentado, según dijo ayer el presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón.

El sistema permite retener en la pantalla del ordenador el último punto desde el que haya llamado el comunicante. 'Si se corta la llamada o el teléfono se queda sin batería, la información del lugar exacto quedará registrada en el ordenador, lo que permite mayor seguridad en las emergencias', añade Francisco Puertas, de Telefónica Móviles.

Madrid, región pionera

La Comunidad de Madrid es la primera de toda España que dispone del servicio de localización de llamadas procedentes de móviles. Una directiva europea obligaba a los Estados miembros de la Unión a desarrollar estos procedimientos que permiten agilizar las emergencias. Si el sistema funciona como se espera -y así lo demuestran las pruebas efectuadas por las operadoras y por el propio 112-, los programas informáticos se instalarán en el resto del territorio español, según comentó el presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, en la presentación del sistema. 'La precisión que se ha alcanzado es extraordinaria. No queremos tener unas empresas, como las telefónicas, con tecnología del siglo XXI y una Administración anclada en el XIX. Ambas deben avanzar unidas, porque los nuevos desarrollos tecnológicos también deben servir para modernizar la Administración', añadió Ruiz-Gallardón. CC OO reclamó en un comunicado 'una mejor formación profesional para atender al ciudadano de una forma más eficaz ante una emergencia'. 'Mientras el número de llamadas crece año a año (en torno a tres millones en 2002) no ocurre lo mismo con la plantilla', señaló el sindicato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de septiembre de 2002

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