Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LOS TEMPORALES DEVASTAN EUROPA CENTRAL

Centenares de turistas cancelan sus vacaciones en la capital checa

'Todo el mundo cancela sus reservas', repetía ayer Hana Zysovysovanova, de Athos Travel, que ofrece alojamiento para turistas en Praga, contactada por teléfono desde Madrid. Las anulaciones se han acumulado desde el lunes, cuando la capital y otras regiones de la República Checa han sido declaradas en estado de emergencia.

En las líneas aéreas checas las cancelaciones se han multiplicado por cuatro de un día para otro, afirmó José Romay, su director comercial en Madrid; de ellas, 40 ayer entre las 112 plazas reservadas. 'Son en general turistas españoles. A partir de mañana, tenemos ya menos cancelaciones', aseguró Romay.

Petra Horakova, de la agencia de viajes D&S Bohemia, ya ha perdido la cuenta de los turistas, en su mayoría europeos y norteamericanos, que han desistido. 'Son demasiados. Normalmente tenemos unas veinte reservas diarias; ahora, ninguna', precisó desde Praga. 'Cancelan incluso para septiembre', la temporada alta para el turismo en la República Checa, deploraba Zysovysovanova, para quien ayer era 'el peor día'. 'Va a mejorar, y los hoteles van a ser restaurados muy rápidamente. Pero la gente teme que se dañe el centro histórico', comentó.

La gente tiene miedo. Un grupo de 25 turistas españoles de visita en Budapest exigió ayer a su operador turístico Mapatours que cancelase la visita prevista a Praga. Desde allí iban a tomar el domingo próximo un vuelo de regreso a Madrid, según la agencia Efe. Tras negarse en un primer momento, la compañía los desvió finalmente hacia Viena.

La Oficina de Información Diplomática española recomienda no viajar a Praga, 'salvo por razones inaplazables o de máxima urgencia', hasta que se levante el estado de emergencia, previsto en principio para el 22 de agosto. Considera sin embargo que la situación se ha 'estabilizado'.

Zysovysovanova es optimista: 'Praga será siempre la misma. No va a ser tan grave'. Pero esa situación no deja de recordarle la del año pasado después del ataque contra las Torres Gemelas. 'La gente empezó también a cancelar sus viajes', explicó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de agosto de 2002