Reportaje:

El banquero apasionado

El director de una sucursal de la Caixa d'Enginyers estafó tres millones de euros para complacer a su amada

Amor, dinero, estafas y coacciones. La historia tiene todos los ingredientes de una novela negra y de un drama pasional cuyo último capítulo ha sido la detención del director general de la Caixa d'Enginyers de Cataluña, Hilario Lorente Vidal, acusado de coaccionar a un cliente para que no denunciara la estafa de la que había sido víctima por parte del director de una sucursal.

La historia empieza cuando Jorge V. M., de 43 años y director de de una sucursal en Barcelona de la caja del Colegio de Ingenieros, se enamora de una prostituta de origen argentino en un local de alterne de la capital catalana. El banquero apasionado enloqueció de amor. Se casó con ella dispuesto a satisfacer todos y cada uno de los deseos de su amada y, para ello, no tuvo más remedio que robar, ya que su salario anual, de 100.000 euros (16,6 millones de pesetas), era claramente insuficiente para los caprichos que ella exigía, empezando por una mansión y diversos coches de lujo.

Desde su puesto de director de la sucursal de la entidad bancaria, Jorge V. M. no dudó en apropiarse de 2,8 millones de euros procedentes de las cuentas de tres clientes, todos ellos mayores de 70 años. Utilizó varios métodos: en el primer caso consiguió que el cliente efectuase disposiciones patrimoniales en su propio perjuicio, a otro le hizo firmar cheques haciéndole creer que eran documentos burocráticos y por último optó por la vía más directa: dispuso de su dinero sin el conocimiento del cliente.

La secretaria, cómplice

Jorge V. M. no actuaba solo, le ayudaba su secretaria, Mireia L. G., de 27 años, que, a cambio de un porcentaje, mantenía el secreto y además se desplazaba al domicilio de las víctimas para instarles a que firmasen documentos. Su amada, pese a todos sus esfuerzos, no se daba nunca por satisfecha, hasta el punto de que finalmente lo abandonó.

Los clientes descubrieron la estafa y a principios del pasado mes de julio agentes del Cuerpo Nacional de Policía procedieron a detener a Jorge y a su secretaria. El banquero, sin embargo, que ya tenía conocimiento de que había una investigación en curso, se había dado de baja del trabajo y se encontraba en paradero desconocido. Había abandonado su domicilio para ingresar en un centro hospitalario, a petición propia, víctima de una profunda depresión. Su secretaria, que también se había dado de baja y abandonado su domicilio habitual, fue igualmente localizada por la policía. Ambos ingresaron en prisión. Los investigadores no descartan que el estafador, con la ayuda de su cómplice y encubridora, se haya apropiado de más dinero de otros clientes, por lo que la investigación continúa abierta.

El último capítulo, por el momento, de esta historia de dinero y pasión se escribió el miércoles y se cobró una nueva víctima: la policía detuvo al director general de la Caixa d'Enginyers de Cataluña, Hilario Lorente Vidal, acusado haber coaccionado a un cliente -un alto ejecutivo de una importante compañía catalana- con la amenaza de que si denunciaba los hechos nunca recuperaría los más de 900.000 euros que le había robado de su cuenta bancaria el director de la sucursal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 02 de agosto de 2002.