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El Gobierno adjudica Trasmediterránea al grupo participado por Acciona y Matutes

La SEPI cierra la operación por un monto total de 482 millones de euros

El consorcio de empresas liderado por la constructora Acciona y participado entre otras por una empresa propiedad del ex ministro de Asuntos Exteriores Abel Matutes se adjudicó ayer la naviera Trasmediterránea. La venta, anunciada ayer por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), se ha realizado por 259 millones de euros, cifra a la que hay que añadir la asunción de deuda por 210 millones, más 13 millones que se pagarán a los accionistas minoritarios. La presencia del ex ministro y la forma de ejecución de la venta recibió duras críticas por el PSOE.

El presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz-Jarabo, aseguró ayer al anunciar el acuerdo que la propuesta liderada por Acciona es 'la mejor oferta en términos de precio y de plan industrial'. Sin embargo, rehusó concretar en cuánto mejoraba su propuesta a la de sus competidores. Boluda Corporación Logística, principal rival del grupo ganador, llegó a elevar la oferta pero lo hizo fuera de plazo. Fuentes de esta empresa se limitaron a expresar ayer que tían 'muy orgullosos' de su participación en el proceso, así como de la calidad y solvencia de su oferta.

La adquisición por parte del consorcio encabezado por Acciona incluye, además del pago de 259 millones de euros por la participación de la SEPI en Trasmediterránea, otros 13 millones de euros por el 4,76% que están en manos de accionistas minoritarios, y la asunción de la deuda de 210 millones de euros que tiene Trasmediterránea, lo que hace un total de 482 millones. La adjudicación se plasmará a través de oferta pública de adquisición (OPA), ya que la empresa cotiza en Bolsa, a razón de 45 euros por acción. Juan Sáez, vicepresidente del grupo Acciona, añadió que el grupo no se plantea aún una posible OPA de exclusión que saque a Trasmediterránea de la Bolsa.

Este grupo asume, además del contrato vigente entre Trasmediterránea y el Estado, la obligación de mantener hasta enero de 2008 (un año más del plazo exigido por la SEPI) la unidad de la empresa, su sede social en España, una participación mínima que asegure el control de la compañía y sus fondos a 31 de diciembre de 2001.

La oferta también se compromete a mantener la plantilla fija (1.406 personas) y las condiciones laborales. La operación está aún sujeta a la aprobación del Consejo de Ministros, previo dictamen del Consejo Consultivo de Privatizaciones.

El consorcio que se ha hecho finalmente con la compañía presidida por Miguel Ángel Fernández Villamandos, está participado mayoritariamente por la Constructora Acciona (que posee un 55% del capital), seguida de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (con un 15%), el Grupo Matutes (12%), Grupo Aznar (10%) y la Naviera Armas (8%). Es precisamente la participación del Grupo Matutes en el grupo adjudicatario uno de los hechos que han generado mayores críticas a la privatización de la naviera.

El 22 de diciembre de 1999, el entonces presidente de Trasmediterránea, José María Trías de Bes, (nombrado en 1996 a instancias de Aznar) abandonó la compañía tras segurar que se estaba preparando para privatizarla y entregársela a los 'amigos del Gobierno'. Incluso se atrevió a apostar por el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, como 'un buen candidato'. El secretario adjunto del grupo parlamentario socialista, Antonio Cuevas, indicó además ayer que desde la SEPI se había comprometido, a posponer hasta septiembre la privatización de la naviera, para estudiar mejor la operación, 'y ahora resulta que se hace, y con alevosía'. 'Es insólito que se haya concedido esta empresa a un ex ministro que ha financiado con sus negocios al Partido Popular [Abel Matutes], como él ha confesado varias veces, y que se quiera defender transparencia en el proceso'.

Ruiz-Jarabo defendió la decisión de la SEPI afirmando que 'los ex ministros deben cumplir con la Ley de Incompatibilidades después de dejar de serlo, y los servicios jurídicos de la SEPI han analizado minuciosamente esa circunstancia.

Cambio de banco asesor

El antiguo ministro de Exteriores tuvo además otro papel dentro de la privatización. El banco asesor externo del proceso era en un principio, el SCH (Santander Central Hispano). Pero el pasado mes de junio, Matutes fue nombrado consejero del banco, lo que propició que la SEPI cambiase a la entidad por JP Morgan para que se encargara de las labores de asesoramiento.

Trasmediterránea tiene una flota de 25 buques que operan en las zonas del Mediterráneo, y en la zona de Canarias, además de las líneas entre Cádiz y las islas. Su beneficio neto ascendió en 2001 a 19 millones de euros, un 60% más que en 2000. Por su parte, el consorcio que se ha adjudicado la naviera tiene fondos propios que superan los 2.000 millones de euros, lo que garantiza, según Ruiz-Jarabo, 'su solvencia y capacidad' para gestionar el antiguo monopolio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de julio de 2002